Horas antes de que llegaran de visita a Guanajuato la presidenta Sheinbaum y su gabinete de Seguridad, estaba listo un operativo contra las policías municipales de tres municipios gobernados por Morena en el estado.

Cuando supieron del asunto, los altos funcionarios federales frenaron el operativo: no se había establecido coordinación con las fuerzas federales y tratándose de detener a decenas de policías con acceso a armamento, preocupaba que reaccionaran violentamente (balaceras, narcobloqueos, etc.) estando la presidenta y su gabinete de Seguridad en Guanajuato sin la protección adecuada para un escenario así.

Detrás de ese operativo estaba la misma persona que unos días antes encabezó lo que llamaron “el mayor decomiso de huachicol en la historia de México”: el delegado de la FGR en Guanajuato (el cargo se llama ahora Fiscal Federal en el Estado), Juan Francisco Vera.

Hoy, Vera está bajo la lupa del gobierno federal. A él le atribuyen el montaje de haber catalogado como huachicol un depósito industrial de dimensiones espectaculares con 59 millones de litros de combustible. En la reunión de seguridad de Palacio Nacional ayer lunes, el reporte que le dieron a la presidenta Sheinbaum fue escalofriante: hasta este momento no hay ninguna prueba de que el combustible sea ilegal.

Por eso el gobierno empezó a dar pasitos para atrás después del anuncio con bombo y platillo del “decomiso histórico”. La empresa se defendió en un comunicado expresando que toda su operación es legal y que los documentos para probarlo son públicos. Surgieron por todos lados reportes de que los empresarios dueños son gente honorable que no tendrían ninguna necesidad de meterse al negocio sucio del huachicol. Se supo que el operativo no había sucedido cuando se anunció, sino dos semanas antes. Se contradijeron autoridades federales y estatales sobre si había personas en la planta al momento del operativo. Con todo esto, arrinconado por la creciente evidencia de que todo fue una pifia, el gobierno emitió un comunicado con un tono cauteloso (casi-casi se retracta) que distó mucho del anuncio grandilocuente de un par de días antes.

Estamos frente a otro montaje del régimen. Es escandaloso. ¿Cada cuándo los descubren en un montaje? ¿Uno cada tres meses, uno al mes?

Hoy, bajo sospecha de haber orquestado el falso decomiso de huachicol más grande en la historia de México, está el Fiscal Federal en el Estado de Guanajuato, Juan Francisco Vera. Y en ese sentido, otra vez está bajo la lupa la atropellada y errática gestión de Ernestina Godoy en la FGR. Pero, además, las autoridades federales, según fuentes que me revelaron todo lo que se plasma en esta columna, saben que también alguien del gobierno panista de Guanajuato actuó de la mano con Juan Francisco Vera. Está bajo investigación la actuación del fiscal local, Gerardo Vázquez Alatriste, y el secretario de Seguridad guanajuatense, Juan Mauro González Martínez.

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