Estas semanas los gobiernos de México y Estados Unidos han cruzado mensajes que dicen mucho.
De un lado, el presidente Donald Trump, el Pentágono, el Departamento de Justicia y la agencia antidrogas, la DEA, han enviado mensajes, que suenan a amenaza, a raíz de la solicitud de detención con fines de extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses.
Han dicho que si el gobierno mexicano no combate a satisfacción de Estados Unidos a los cárteles, ellos vendrán a hacerlo, Además, han advertido que vendrán más casos como el de Rocha, que es, aseguran, solo el comienzo.
Por el lado mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum se ha mantenido firme en la postura de que si no hay pruebas contundentes, no habrá capturas y extradiciones. Y esta mañana, la Mandataria soltó un dato interesante. Dijo que Estados Unidos ha negado a la justicia mexicana 36 extradiciones de presuntos criminales por falta de pruebas.
“Estados Unidos se ha negado, ¿por qué? Por falta de pruebas. ¿Cuál es la visión de Estado? ¿Cuál es la visión de largo plazo? Más allá de la coyuntura política, qué debe seguir la Presidenta y su gobierno, y la Fiscalía General de la República, y el Poder Judicial, la ley, la Constitución, y una visión de defensa de la soberanía, esa es la visión de estado”, explicó.
¿Será que si no llegan las pruebas desde Estados Unidos el presidente Trump tendrá que comenzar a hacerse a la idea de que no extraditarán a Rocha Moya?
Al buen entendedor…


