Por Jennie Shrem Serur

Cosmopolita, vibrante y profundamente humana, la Ciudad de México, Corazón Grande, se ha consolidado como el punto de encuentro entre México y Brasil, una ciudad donde las culturas dialogan, se reconocen y generan nuevas experiencias.

A partir de 2026, la capital se perfila como el principal epicentro del turismo brasileño en todas sus expresiones: desde viajeros de lujo que buscan exclusividad y sofisticación, hasta familias, hombres y mujeres de negocios y jóvenes aventureros, atraídos por su energía única y diversidad cultural.

Gracias a una combinación excepcional de hospitalidad, patrimonio histórico, arte, entretenimiento, deporte y una gastronomía reconocida a nivel mundial —que va de la alta cocina a los mercados tradicionales—, la Ciudad de México representa la puerta ideal para descubrir México.

La reconexión estratégica con Brasil, impulsada por las facilidades migratorias y una oferta turística cada vez más robusta, posiciona a la Ciudad de México como el punto de partida perfecto para itinerarios multidestino y experiencias diferenciadas.

La ruta São Paulo–Ciudad de México abre una nueva etapa para el turismo

A partir de mayo de 2026, la conectividad entre Brasil y México se ha fortalecido significativamente con rutas directas y conexiones más eficientes, consolidando a la capital mexicana como el principal hub turístico y cultural del país.

Hoy, un fin de semana cultural en la Ciudad de México puede combinarse fácilmente con escapadas al Caribe mexicano, recorridos gastronómicos o experiencias en el interior del país, gracias a una operación aérea más flexible y accesible.

Con una duración aproximada de nueve horas y media, los vuelos directos entre São Paulo y Ciudad de México facilitan un flujo constante de visitantes. Además, viajeros procedentes de otras ciudades brasileñas cuentan con alternativas de conexión ágiles y eficientes, que permiten ampliar las posibilidades de viaje hacia distintos destinos mexicanos.

La revolución digital de la visa electrónica

Uno de los factores más relevantes en esta nueva etapa es la implementación de la visa electrónica, lanzada en febrero de 2026. Con un proceso completamente digital, el sistema elimina trámites presenciales y permite a los viajeros brasileños obtener su autorización en cuestión de horas.

Más que una medida administrativa, la visa electrónica representa un cambio estructural en la relación turística entre ambos países. El nuevo modelo, ágil, simple y accesible, reduce barreras y favorece decisiones de viaje más espontáneas y flexibles.

Para el turismo de lujo significa la posibilidad de organizar escapadas de último momento; para los jóvenes viajeros, acceder de manera sencilla a experiencias culturales; y para el sector empresarial, contar con mayor certidumbre y rapidez para concretar reuniones y oportunidades de negocio.

Brasil: un mercado diverso y estratégico

El viajero brasileño comparte una característica fundamental: la búsqueda de experiencias auténticas. Ya sea motivado por la cultura, la gastronomía, los negocios o el turismo familiar, encuentra en la Ciudad de México una oferta capaz de responder a distintas expectativas y estilos de viaje.

La afinidad cultural entre mexicanos y brasileños se ha convertido en un activo estratégico que fortalece la conexión entre ambos países y favorece la confianza del visitante.

La Ciudad de México, Corazón Grande, está preparada para recibir a los turistas brasileños con una propuesta urbana, cultural y familiar de clase mundial, complementada por la posibilidad de extender la experiencia hacia otros destinos del país.

Se trata, en esencia, de un reencuentro con el turismo brasileño: dinámico, vibrante y lleno de oportunidades. Un regreso que refleja la energía de una ciudad que nunca deja de reinventarse.

Directora General del Instituto de Promoción Turística de la Ciudad de México

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