La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) es el principal organismo público dedicado a la defensa, promoción y difusión de los derechos humanos, se creó por decreto presidencial en 1990, pero hasta 1999 adquiere autonomía constitucional (gestión y presupuestaria) y personalidad jurídica y patrimonio propios. Contar con instituciones defensoras de derechos humanos, autónomas y con capacidad de actuación es relevante porque son parte de los mecanismos de exigibilidad formales, si bien, es claro que sus resoluciones ante quejas sobre violaciones a derechos humanos son recomendaciones no vinculantes. De acuerdo con las Observaciones Generales al Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, estas instituciones nacionales pueden tener un papel clave en la promoción y garantía de los derechos humanos a través de distintas acciones como son: el examen de la legislación nacional y las investigaciones y vigilancia sobre el ejercicio de los derechos.

Como parte de las obligaciones del Estado, se encuentra la de “adoptar medidas” que aseguren que las instituciones defensoras de derechos humanos ejerzan sus funciones adecuadamente, una de estas medidas es el otorgar el máximo uso de recursos posible. Así, en relación con el presupuesto público destinado a la CNDH, podemos plantearnos varias preguntas, por ejemplo: ¿cómo ha variado año con año el presupuesto destinado al organismo? ¿cuál ha sido la diferencia entre el presupuesto ejercido y el autorizado? y ¿qué rubros presupuestales concentran los recursos? Al examinar la información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se encuentra que:

a) Los años de mayor incremento real anual al presupuesto autorizado a la CNDH son 2003, cuando aumentó en 20%, así como en los años 2011 (19.7%), 2012 (11.6%) y 2018 (12.11%). En contraste, el presupuesto se redujo sustancialmente en los años 2010 (-6.4%) y 2019 (-11%).

b) Durante el 2000 y entre los años 2002 al 2008, el presupuesto ejercido fue ligeramente mayor que el autorizado, siendo los años 2004 al 2007 los de mayor sobre-ejercicio de 1.5% respecto a lo autorizado cada año. De acuerdo con la Cuenta Pública, este sobre-ejercicio correspondió a la reducción de gasto corriente y aumento de gasto de capital en los rubros de adquisición de inmuebles, rehabilitación y equipamiento de instalaciones. Desde 2011 y hasta el 2018, ocurrió menor ejercicio del presupuesto respecto del autorizado.

c) Hasta el 2015, la CNDH operaba mediante 32 programas, pero desde el 2016, funcionan 24 programas presupuestarios. En el 2019, el mayor presupuesto se concentra en los siguientes: atención al público y solución de expedientes de presuntas violaciones a los derechos humanos (44% del total); promoción de vínculos de colaboración institucional y educación y capacitación en derechos humanos (5.8%); y atención de asuntos relacionados con las personas migrantes (5.6%).

Si bien, podemos considerar como aciertos la contracción del gasto corriente de los últimos años, la reestructuración de programas para evitar dispersión de fondos y el mayor presupuesto a las funciones esenciales de la CNDH, hay áreas con necesidad de mayores recursos por su carácter preventivo como la educación y capacitación en derechos humanos para personal de la administración pública y el poder judicial.

Profesora – investigadora en la Universidad Autónoma Metropolitana. Correo: abigailrnava@gmail.com

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