Entre las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México está reprobado, puesto que tiene déficit de infraestructura hospitalaria en los tres niveles de atención, los números de camas disponibles por persona son insuficientes y no hay equidad en cuanto a la calidad de atención por estados, asegura Francisco Pérez Fayad, coordinador nacional de los 31 foros Diagnostiquemos la salud, propongamos una cura.

Subraya que el principal rezago se encuentra en zonas marginadas, donde faltan médicos, enfermeros y el gasto total en salud es de los más bajos entre los países de la OCDE, de acuerdo con las conclusiones de los foros realizados a lo largo del país como iniciativa de la senadora Cora Cecilia Pineda, en los que participaron más de 9 mil expertos, quienes coincidieron en que no es lo mismo atenderse en una clínica de la Ciudad de México, donde hay 2.4 camas por cada mil habitantes, a uno en Chiapas, donde existe una cama por cada 2 mil habitantes.

“El déficit en la capacidad hospitalaria es alto, sólo tenemos 1.5 camas por cada mil habitantes, esa es la media de todo el país.

México reprueba por grave rezago en sector salud
México reprueba por grave rezago en sector salud

En cuanto a las recomendaciones para el cuidado de la salud que hace la OCDE, México está por debajo en el gasto total por persona, en el número de médicos, enfermeros y camas hospitalarias.

Mientras que la organización indica que un país debe gastar al menos 4 mil dólares en la atención de un ciudadano, en México se gasta cuatro veces menos que esta cantidad, con solo mil 30 dólares al año.

El número de médicos recomendado por cada mil habitantes es de 3.4 y en México hay 2.4, lo mismo ocurre con los enfermeros, la recomendación es de 9 y hay 2.8.

Respecto a las camas hospitalarias, se aconseja que existan 4.7 por mil habitantes y en el territorio mexicano apenas existen 1.5 por cada mil personas.

La OCDE también señala que la esperanza de vida de México es una de las más bajas de los países que la conforman, a pesar de que es 14 años mayor que la de 1970, a esto se suman las altas tasas de obesidad, “que son un problema de salud pública en todo el país”.

En 2015 la esperanza de vida al nacer era de siete años, en comparación con el promedio de la OCDE, que es de 80.6, “esto se relaciona con que los mexicanos tienen la segunda prevalencia más alta de obesidad en la OCDE, 33% de los adultos de ese país, y la más alta proporción general de población con sobrepeso u obesidad, con 73%”, indica un informe de la OCDE.

El acceso a la atención médica es otro reto, aunque la organización afirma que ha mejorado a partir de la creación del Seguro Popular.

Pérez Fayad mencionó que después de recorrer todo el país se percataron de que a pesar de que en los últimos años se han realizado esfuerzos por invertir en construcción o remodelación de hospitales, sobre todo de alta especialidad, estos se han centrado en las grandes ciudades, además de que detectaron obras negras y centros médicos que son subutilizados.

“Detectamos que en los municipios más pobres no ha habido inversión, que algunas unidades médicas no operan en su totalidad porque no tienen personal o equipo y que hay lugares en donde se construyeron centros médicos que quedaron en obra negra, como el Hospital de Especialidades de Ciudad Juárez, que por fuera está muy vistoso, pero por dentro está vacío”.

El 14 de diciembre pasado, el secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, coincidió con estos datos cuando al presentar el Programa Nacional de Salud, en Mérida, Yucatán, denunció que en el país hay por lo menos 250 hospitales abandonados, con obras inconclusas o necesidades de equipo.

Es por ello que el grupo que realizó los foros de salud hicieron énfasis en que la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador debe orientar recursos para la infraestructura hospitalaria, si es que quiere alcanzar la cobertura en todo el territorio.

“Los recursos deben ser orientados a cubrir el déficit hospitalario, ya sea a través del ejercicio directo o con asociaciones público-privadas, pero, eso sí, todo debe ser transparente, porque no se puede dar dinero a elefantes blancos o a infraestructura mal planificada y mucho menos que estos recursos terminen en procesos de corrupción”, resaltó Francisco Pérez Fayad.

Entre las propuestas que se entregaron al gobierno federal destaca la de Karla Aletse Herrera Romero, maestra en gestión directiva en salud, quien expresó que la nueva administración debe trabajar con lo que tiene y mejorarlo: “Lo primero es hacer un censo único y nacional del estado actual de todas las unidades existentes y evaluar su estado. Es importante establecer una red hospitalaria que tome en cuenta los datos epidemiológicos de cada región del país”.

El enfermero yucateco George Williams Chale Pool pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador que habilite hospitales rurales en comunidades alejadas de la capital para que los habitantes reciban atención inmediata y solicitó que todas las unidades de primer nivel de atención tengan un carro rojo de paro cardiorespiratorio.

“No es posible que haya clínicas sin carro rojo, sin esto no se pueden solucionar problemas de salud inminentes, ojalá miren hacia los municipios y comunidades más pobres”, comentó Chale.

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