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En dos años y cuatro meses que la Línea 1 del Metro retomó paulatinamente su operación tras ser rehabilitada, los trenes han presentado más de 13 mil fallas que ocasionaron retrasos.
Vía transparencia, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) informó a EL UNIVERSAL que del 29 de octubre de 2023 a enero de 2026, los trenes de la Línea Rosa —incluyendo los nuevos que se adquirieron como parte del proyecto de modernización— acumulan 13 mil 364 averías, que se traduce en 696 minutos en demoras.
Según la información, entre las principales fallas que presentan se encuentra la función del pilotaje automático, con más de 8 mil 419 reportes; seguido del sistema KFS (palanca de emergencia), con 3 mil 183, y 559 con las puertas.
Otros desperfectos son en su equipo de comunicaciones, con 23; de generación de aire comprimido, 63; de generación eléctrica, 79; de mando y control, 221; de señalización y registro, 160; de tracción y frenado, 391; equipos mecánicos, 82, y equipos y accesorios de cajas, 184.
¿En dónde ha ocurrido?
Durante este periodo, expuso el Metro, entre las estaciones con mayor incidencia de convoyes que han fallado se encuentran: Boulevard Puerto Aéreo, con mil 634; Gómez Farías, con mil 227; Merced, con mil 522 veces; en San Lázaro, mil 048; Pino Suárez, mil 700, y Candelaria, con 888, principalmente.
El Gobierno de la Ciudad de México modernizó la infraestructura de la Línea Rosa, que implicó cambio de vías y balasto, durmientes, y la adquisición de 29 convoyes.
El primer tramo de Pantitlán a Isabel la Católica se habilitó en octubre de 2023. En septiembre de 2024 operó una segunda parte. El 23 de abril de 2025 reabrió de Cuauhtémoc a Chapultepec, y el 16 de noviembre abrió en su totalidad el tramo Pantitlán a Observatorio de manera continua.
El servicio de la línea se presta mediante 39 trenes, 29 de los cuales son nuevos y cuentan con nueve vagones, longitud de 150 metros con 2.5 metros de frente y 3.6 metros de altura.
Dichas unidades fueron incorporadas paulatinamente conforme se dio la reapertura del servicio en la Línea 1.
Ven mejoras
Algunos pasajeros reconocieron la amplitud de los convoyes respecto a los anteriores que operaban; sin embargo, resaltaron la lentitud en el servicio y largas esperas en horas pico.
Verónica Zúñiga comentó que los trenes son más amplios: “No vas tan apretada como antes. Si entras, tienen un margen para moverse libremente. Ayudó que los asientos fueran de corrido y no en tres como antes”.
Guadalupe Gómez puntualizó: “En general, siento que el servicio ha mejorado después de que abrieron el tramo que faltaba para Observatorio. Respecto a los trenes, no siento gran diferencia, salvo el hecho de que son más modernos y al ser nuevos el mobiliario está en buenas condiciones aún, pero la realidad es que en hora pico, la L1 es caótica, sobre todo en el tramo del Centro, de Pino Suárez a San Lázaro, que es el que más utilizo”.
Santiago Arroyo apuntó que el servicio es más rápido, “excepto cuando hay hora pico. Pensé que eso ya no pasaría. Los trenes no funcionan mal, aunque se quedan parados entre estaciones, ese es el mismo problema que anteriormente se tenía. Eso sí, ya no hay enfrenones”.
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