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“Las alcaldías de la Ciudad de México tienen la tarea pendiente de resolver la venta de alcohol en lugares clandestinos o en comercios que no cuentan con permisos especiales, además de la oferta a menores de edad”, dijo Francisco Hoyos, especialista.

Comentó que uno de los lugares donde se ha detectado esta venta irregular es el mercado de La Bola, ubicado en la avenida Aztecas, en la alcaldía Coyoacán, donde existen varios negocios que venden principalmente cerveza los fines de semana. Sin embargo, en las 16 alcaldías se pueden encontrar este tipo de establecimientos. Entre las bebidas más comunes que se venden en estos establecimientos se encuentran las gomichelas, frutichelas, micheladas, cahuamoles, mojitos, vampiros y los pulques, a precios que oscilan entre los 50 y 100 pesos.

Para prepararlas, usan productos como refrescos de sabores, jugo de frutas, bebidas energizantes, salsas condimentadas, cítricos naturales, chile en polvo, frutas y gomas.

“Tienen catalogada a la cerveza como alcohol de bajo nivel; sin embargo, es alcohol y estamos viendo a los jóvenes consumiendo desde mediodía hasta la noche, convirtiéndose en personas más vulnerables para ser víctimas de delitos como robo e incluso homicidio”, dijo el experto.

Algunos de los establecimientos donde se venden las bebidas son em mercados sobre ruedas como el de Texcoco, en Iztapalapa, o el de Comonfort, en Cuauhtémoc, y otros son afuera de las casas, principalmente cercanas a planteles de educación media superior y universidades.

En ambos casos, los vendedores adaptan espacios sobre las banquetas o en las calles.

Francisco Hoyos expuso que estas bebidas se venden a niños y adolescntes sin ninguna restricción —a pesar de ser una acción penada— hecho que además de poner en riesgo su salud y su desarrollo pleno, normaliza el consumo de alcohol a temprana edad

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