[Publicidad]
Es momento de volver al Viejo Mundo, a ese territorio que cautiva los sentidos con su diversidad, nobleza y sinigual accesibilidad… ¡ Rioja ! Nunca, querido lector, he ocultado mi admiración por esta región vitivinícola, en la que suelos, clima, técnica y tradiciones productivas se unen para dar vida a grandes etiquetas.
La semana pasada recibí una invitación para participar en la presentación del nuevo Viña Arana Gran Reserva 2012 , uno de los grandes íconos de La Rioja Alta S.A . Más emocionante que echar mano a todas las etiquetas de este Grupo bodeguero español , recién incorporado al portafolio de Vinoteca , fue compartir puntos de vista con su propio presidente, Don
Lo pongo en contexto. Fundada en 1890 en la ciudad de Haro, La Rioja Alta reúne más de 453 hectáreas de viñedo propio sobre las cuales se cultivan Tempranillo, Garnacha Tinta, Graciano y Mazuelo. La vinícola trabaja bajo una filosofía singular: aplicación de tecnologías de punta en la fermentación de las uvas y respeto absoluto por la tradición en el envejecimiento del vino… Así, todos los frutos se cosechan de forma manual y se transportan a la bodega bajo frío para preservar su integridad; después de su paso por mesas de selección óptica, las mejores bayas se someten a la fermentación alcohólica en tanques de acero por entre 16 y 18 días, para concluir con una maloláctica natural. Una vez listos, los vinos seleccionados se depositan en barricas de roble americano de fabricación propia; durante su crianza, los caldos se trasiegan a mano cada seis meses, siempre a la luz de la vela... Tecnología al servicio de la tradición, textualmente.

¿Qué vinos probamos…? Después de paradas breves en Finca San Martín y Finca Martelo , tintos vinificados por Torre de Oña (vinícola fundada en 1987 y también propiedad de La Rioja Alta S.A.), apuntamos a Viña Alberdi Reserva 2014 y Viña Ardanza Reserva 2009 . El primero, un Tempranillo al 100% con dos años de barrica, fresco y vivaz, con una lindísima aromaticidad y agradable carácter en boca; el segundo, un ensamble de Tempranillo y Garnacha con 3 años de crianza en roble americano: musculoso, maduro y vibrante, con largo final frutal y torrefacto.
Finalizamos con los Grandes Reserva. De inicio llegó el estelar de la tarde, el Viña Arana Gran Reserva 2012 , un coupage de 95% Tempranillo y 5% Graciano, criados por separado durante 3 años en barricas de roble americano de tercer uso. Imagine usted un tinto bien fresco, estructurado y goloso, con elegante frutalidad y marcada influencia de la madera. ¿Lo tiene? Ahora imagínelo con un untuoso cochinillo al horno, servido con socarrat y alioli de hinojo.
De último llegó el Gran Reserva 904, uno de los dos grandes símbolos de la vinícola riojana. Aquí, en este ensamble de Tempranillo y Graciano, los adjetivos de Don Guillermo de Aranzabal adquieren una radical dimensión: elegancia, sutileza, finura…
Noticias según tus intereses
[Publicidad]












