Mientras en una zona residencial de Santa Fe inició la reparación de un talud afectado por deslaves, habitantes de al menos ocho viviendas afectadas por derrumbes en la barranca de Santa Rita, delegación Cuajimalpa, llevan tres meses a la espera de una solución.
Colonos que habitan en una de las laderas refirieron que desde 2011 reportaron a la delegación Cuajimalpa agrietamientos en muros hasta que el pasado 31 de agosto ocurrió un deslave que afectó sus casas y tuvieron que desocupar algunos cuartos por riesgo y temor a otro derrumbe.
Redacción
“Vinieron del gobierno federal y local, nos dicen que estamos en zona de altísimo riesgo y nada más”, recuerda Leticia Chaire, residente de una de las casas dañadas, en Cerrada de Retama lote cinco, donde se cayó una bodega y parte de lo que era su patio.
Redacción
Añadió que a pesar de que el gobierno delegacional actual y el anterior han estado más atentos “no le dan solución”. El caso más crítico es la casa de Vanesa Camacho, contigua a la de Leticia, pues se cayó parte de una habitación y otra quedó volando.
Redacción
Ambas vecinas dijeron que el miedo es latente, sobre todo cuando llueve; atribuyeron el deslave a un drenaje que dejó inconcluso la delegación hace unos 20 años y cuyas descargas van directo a la barranca.
Redacción
En la barranca hay 58 viviendas construidas, algunas hace casi 50 años, cuentan con agua corriente, luz, pavimentación. Del total, 10 están en máximo riesgo y se planea reubicar a sus habitantes, informó el jefe delegacional, Miguel Ángel Salazar.