15 | SEP | 2019
El Colectivo de Mujeres Sinaloenses externó su preocupación por la nueva cadena de feminicidios que se han escenificado en varios puntos del estado
Foto: Archivo/ EL UNIVERSAL

Preocupa a activistas cadena de feminicidios en Sinaloa

14/08/2019
13:31
Javier Cabrera Martínez / Corresponsal
Sinaloa
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El Colectivo de Mujeres Sinaloenses dijo que se aprecia una mayor crueldad en las muertes violentas; expuso que la impunidad en la mayoría de los casos implica un riesgo para las mujeres

Culiacán, Sin.- Los recientes asesinatos de mujeres, en los que se percibe una mayor crueldad como la colocación de sapos muertos atados a sus cuerpos, provocó la indignación de activistas de género que exigieron que los feminicidios, cuyo número se eleva a 31 casos en este año, no queden en la impunidad.
      
En un caso reciente, el cuerpo de la joven madre de nombre, Kenia Yanizet “N”, de 23 años de edad, originaria del municipio de San Ignacio, fue encontrado en el fondo de un barranco en la comunidad de San Dimas, en el estado de Durango, se conoce que su cónyuge se encuentra en calidad de retenido.
        
Los datos que se conocen de este caso, es que la víctima fue por última vez, cuando en compañía de su esposo, Norberto “N”, salieron de Mazatlán rumbo a la comunidad de Villa Corona, en San Dimas Durango.
         
El Colectivo de Mujeres Sinaloenses externó su preocupación por la nueva cadena de feminicidios que se han escenificado en varios puntos del estado, en los que se aprecia una mayor crueldad en sus muertes violentas, como el caso de la mujer encontrada a la salida sur, con huellas de tortura, disparos y dos sapos muertos colocados en su cuello.
         
Sobre el caso de la dentista, María Luisa “N”, de 62 años de edad, esta fue encontrada en su casa por su familia, en la ciudad de Guamúchil, atada a una silla, con huellas de golpes y privada de la vida por asfixia.
         
Solo en este mes, cuatro féminas han sido privadas de la vida en forma violenta, solo en el municipio de Elota, Marisela “N”, de 45 años de edad, falleció en un hospital, a donde su familia la trasladó luego de ser atacada a tiros por un desconocido.
           
En otro hecho, escenificado en el comedor de un empaque de mangos, en el municipio del Rosario, la joven trabajadora, Verónica “N”, de 25 años de edad, fue asesinada de un disparo, por su propio cónyuge, quien primero la abrazó y después le disparo.
            
Su agresor, Héctor “N” segundos después, se suicido en el mismo lugar, con un disparo, sin que se conozca las causas de sus acciones.

Las activistas de género expusieron que la impunidad en la mayoría de los feminicidios implica un mayor riesgo para las mujeres de ser víctimas de actos de violencia.

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