Pocas películas han cambiado la manera de hacer cine como “El ciudadano Kane”. Estrenada hace 85 años, la cinta de Orson Welles convirtió la última palabra de un magnate moribundo (“Rosebud”) en uno de los grandes misterios de la historia del cine.

La película sigue a un reportero que intenta descubrir el significado la palabra pronunciada por Charles Foster Kane antes de morir. En el camino, reconstruye la vida del poderoso empresario a través de entrevistas con las personas que lo rodearon, revelando así su ascenso en el mundo de los medios, sus excesos y la soledad que marcó sus últimos años.

Estrenada en 1941, “El ciudadano Kane” revolucionó la narrativa cinematográfica al abandonar las historias lineales y construirlas a partir de flashbacks, un recurso muy poco común para la época y que hoy forma parte del lenguaje habitual del cine y la televisión.

La cinta también marcó un antes y un después a nivel técnico gracias al uso del foco profundo, una técnica que permitía mantener nítidos todos los elementos dentro del plano. Además, incorporó techos en los sets (algo inusual en Hollywood de antes) para permitir ángulos de cámara más bajos.

Otro de los elementos que alimentó el mito alrededor de la película fue la relación entre su protagonista y William Randolph Hearst, empresario que habría inspirado al personaje. Según distintas versiones, Hearst intentó frenar la distribución de la cinta e impedir que fuera mencionada en sus periódicos.

Con apenas 25 años, Welles escribió, dirigió y protagonizó la película, algo prácticamente impensable en aquella época. El resultado fue una obra que no solo redefinió las posibilidades narrativas y visuales del cine, sino que sigue siendo una referencia para entender cómo evolucionó el lenguaje cinematográfico.

Dónde ver: Prime Video / Filmin / HBO Max

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