Un , con un sorprendente parecido físico a , comenzó a viralizarse en redes sociales bajo el nombre de .

Hace unos días, se dio a conocer que recibió una desde , ", y el artista anunció que dejaría atrás ese nombre artístico y continuaría su carrera únicamente como O Bruxo.

El músico, cuyo nombre real es Enzo construyó su identidad digital a partir de un parecido físico que no pasó desapercibido. Lentes de contacto azules, estilismos que evocaban al joven mago y un nombre que conectaba de forma automática con el imaginario de una de las sagas más rentables del entretenimiento global.

En plataformas como Instagram y YouTube, la fórmula funcionó. Pero para Warner Bros, el uso del nombre “Harry” en un contexto comercial no era un homenaje inocente, sino un posible foco de confusión para el público.

Lee también:

¿Por qué intervino Warner Bros?

La notificación llegó a través del área legal de marcas y patentes del estudio. El mensaje fue que el uso del nombre “Harry” asociado a una identidad artística podía infringir derechos de propiedad intelectual y diluir una marca protegida a nivel global.

Más allá del parecido físico o de la intención del creador, el punto central era el naming. En términos legales, permitir ese uso podía abrir la puerta a productos no autorizados, asociaciones erróneas o narrativas que parecieran oficiales sin serlo.

Lejos de escalar el tema, el artista optó por un cambio voluntario. En un video dirigido a sus seguidores, explicó que no busca enfrentamientos legales y que respeta profundamente la marca original. A partir de ahora, su proyecto continuará bajo el nombre O Bruxo (“El brujo”).

Lee también:

“No soy Harry Potter”, aclaró, agradeciendo el apoyo que ha recibido y subrayando que el cambio no representa una ruptura con su audiencia, sino una evolución necesaria.

Para las grandes franquicias, proteger el nombre no es un capricho corporativo. Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) ha señalado que las marcas existen para evitar confusión en el mercado y proteger tanto a los titulares de derechos como a los consumidores. Cuando un nombre evoca de forma directa una marca reconocida, su uso no autorizado puede considerarse dilución o aprovechamiento indebido de reputación, incluso sin intención de fraude.

Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

melc

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses

[Publicidad]