Hace un mes recogió el premio honorífico de la Academia de Cine Europeo con un discurso empoderador para las actrices, pero la actriz española Carmen Maura desea que se deje de hablar del tema. "Deberíamos relajarnos un poco con los derechos de la mujer, se ha conseguido muchísimo", dice a Efe en una entrevista.

La primera musa de Pedro Almodóvar y una de las actrices españolas más reconocidas internacionalmente -tiene cuatro Goya españoles, un César europeo, un Donostia y un premio de Cannes , entre otros- estrena este fin de semana en España la comedia "Gente que viene y bah", mientras recorre el país con la obra de teatro "La golondrina".

PREGUNTA.- "Gente que viene y bah" es una ópera prima de Patricia Font. También lo fueron "Tigres de papel" (1977), de Fernando Colomo, o "Pepi, Luci, Bom..." (1980), de Almodóvar. ¿Le gusta trabajar con debutantes?

RESPUESTA.- La primera película es algo que siempre me atrae. Acabo de rodar otras dos: una brasileña que se llama "Venecia" (de Miguel Falabella) y otra francesa dirigida por un español, el catalán Adrián García: "Mi familia y el lobo". Sentir que puedes ayudar a que una película se haga es una sensación muy agradable. Y luego el director no te olvida nunca.

P.- ¿Sigue trabajando tanto por amor al arte o por necesidad?

R.- Me apetece seguir, pero estoy deseando trabajar menos. Ahora me he metido en el teatro porque, con la gira, solo trabajas el fin de semana. No podía más, los ensayos son duros, pero al menos no me levanto a las 5 de la madrugada. No trabajar de lunes a miércoles es genial, puedo pintar mi casa, ordenar...

P.- ¿Se va a tomar un descanso del cine entonces?

R.- Seguramente en verano haga algo. Me llegan montones de historias porque no hay muchas viejecitas que no estén operadas, que se dejen hacer de viejecitas. Me llegan personajes muy tiernos y bonitos, he leído tres que gustan, tendré que elegir.

P.- En "Gente que viene y bah" hace de madre de la actriz española Clara Lago. Es un personaje muy zen, que está como de vuelta de todo.

R.- Sí, no me han hecho hacer de enferma, y eso lo agradezco. Últimamente me dan muchos papeles en que la palmo. En las tres últimas también. Pero lo hago de una manera bonita. En "La familia y el lobo" -que combinará acción real y animación- me adentro en el bosque montada en un oso gigante y en "Venecia" me muero en una góndola, es como un sueño. Lo que no quiero es una muerte agónica.

P.- ¿Prefiere que le dirija un hombre o una mujer?

R.- Mira, hay tontos y tontas, listos y listas. Deberíamos relajarnos un poco con los derechos de la mujer, se ha conseguido muchísimo y deberíamos empezar a tomar la igualdad como algo normal. Estamos exagerando un poco, es genial que haya técnicos eléctricos que son chicas, jefas de producción y cámaras, se va consiguiendo y es fenomenal, pero vamos a tomarlo con un poco de normalidad.

P.- ¿Y qué opina de la mayoría femenina en el Gobierno español?

R.- Cuando salió el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, todo rodeado de chicas (ministras), como si hubiera conquistado una isla desierta... No os podéis imaginar cómo eran las cosas cuando yo tenía 20 años. Tenías que pedir permiso al marido para comprar una nevera, es que no se puede imaginar, lo que se ha conseguido es muchísimo, así que vamos a disfrutarlo y tomarlo de manera más tranquila.

P.- Hace un mes recogió el premio de la Academia de Cine Europeo, y lo dedicó a las actrices españolas con un mensaje empoderador de que para ser actriz no es necesario ser la más flaca ni la más guapa. ¿Qué significan estos premios para usted?

R.- He superado todas mis expectativas. Sé que soy buena actriz, pero no me sube el orgullo personal porque me den un premio más. A partir de ahora, que se los den a otras. Es bonito porque la gente que te quiere se alegra, pero también es verdad que ahora los festivales, con tal de que vayas y hagas un día de prensa, te hacen un homenaje y te dan una estatua. Me cansa un poco, así que selecciono mucho.

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