Corre el tiempo y se acelera la disolución de la pluralidad por todos tan alabada. Un norteño, uno de Nuevo León, de la tierra del esfuerzo y su rápida capitalización; la conversión de familias en grupos de poder concentrado antes de sonar la hora del uno por ciento en manos del afamado uno por ciento; uno que supo transitar del priato bajo el mando de Alfonso Martínez Domínguez a la inusitada posibilidad de autocalificarse candidato independiente. Y al desvanecerse el sistema plural de partidos, presentó su primer informe de gobierno en Nuevo León.

El Bronco, le dicen. Y anda a paso seguro sin arriesgarse a trote que canse. Todo ha cambiado, insisten los que vieron la globalización de sus fortunas y dejaron de recibir el auxilio del presidencialismo autoritario para librar sus empresa de la quiebra y seguir en el empeño de disolver el Estado revolucionario, así lo fuera nada más en la nostalgia de sus herederos. Alfa y Omega del vuelco finisecular que trascendió la quema de libros de texto gratuitos en la plaza pública y llevó a los cargos políticos a los gerentes de las cabezas de familia devenidas en grupos globales. En la segunda alternancia, un presunto independiente elegido gobernador. Y en plena fuga hacia delante, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón asegura se postulará candidato independiente a Presidente de la República, dependiendo de una voz de las alturas.

Posiblemente sea celestial la voz, así fuera la de Júpiter dando a las ranas el rey que le pedían. O cabestrean o se ahorcan los broncos. En pleno combate imaginario empuña la espada Jorge Castañeda. Es pionero de las candidaturas independientes el intelectual y practicante del nepotismo hereditario, más común de lo imaginable en el México de revolucionarios que encarnaron el título de la novela de Jorge Ferretis, Cuando engorda el Quijote; y que supieron hacer efectiva la persistencia de todo antiguo régimen. Castañeda sabe y ya aparece en el ágora electrónica su imagen promotora del libro en el que se postula con la condición de ser candidato único, sin participación de otros independientes.

Ah, las quejas en redes sociales son suaves lamentos y dulces manifestaciones de rechazo a los políticos y a los partidos políticos. Es lugar común la queja por la falta de credibilidad del pueblo, según el contrasentido acompañante del anglicismo: “al final del día”. A fin de cuentas, quienes no tienen credibilidad son los partidos políticos y menos todavía los practicantes de la política-negocio en la era de canallas. De ahí el portento de la movilización política del EZLN en Chiapas. Marchan quienes en la noche de año nuevo de 1994 se levantaron en armas y declararon la guerra al Estado mexicano. Hoy es manifestación política para postular a una mujer indígena independiente para 2018; para detener la destrucción de las instituciones del poder constituido y de las normas que rigen su modo de vida, dicen.

Nada de usos y costumbres. Una mujer chiapaneca de las tierras donde no llegó la revolución agraria y se adelantó la rebelión contra un régimen en el coma que precede a la agonía. Es mucho más que un símbolo. Ya hemos tenido mujeres candidatas al cargo. De la derecha se alzan las voces de los que tienen y pueden a favor de Margarita Zavala de Calderón. Segunda llamada. Hace cuatro años Josefina Vázquez Mota fue candidata presidencial del PAN. Volvió a la palestra como posible candidata a gobernadora del Estado de México. Y la llevaron a la hoguera por los 900 millones de pesos recibidos del gobierno de Enrique Peña Nieto, para una fundación con fines de ayuda a migrantes.

Y decían antes de la caída del cesarismo sexenal que las elecciones de gobernador del Estado de México eran “el laboratorio electoral para la grande”. Desde la orfandad opositora, Enrique Peña Nieto entendió hace seis años lo que estaba en juego y desechó a los allegados, a los validos: necesitaba uno capaz de ganar. Hoy lo necesita más que nunca, aunque parece imposible que se repita el concubinato PAN-PRD. Los augurios en nada favorecen a quien supo hacer política, conciliar, conceder y concertar el pacto que hizo posibles las reformas que hoy son fuente de insatisfacción por la falta de soluciones rápidas (que) “a menudo produce frustración”. Palabras de Peña Nieto al inaugurar la asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa.

En el imperio vecino del norte se desmorona el Partido Republicano a golpes de estulticia, intolerancia, racismo y prepotente demagogia del fascista Donald Trump. Y de las denuncias de la prensa que exhiben al soez y atrabiliario millonario acosador sexual de mujeres que, dice, aceptan todo por tratarse de una “estrella”, de una personalidad de fama. Y Trump acusa a Carlos Slim, dueño de 16% de las acciones del New York Times, de intervenir en la campaña electoral de Estados Unidos; de una conjura al servicio de Hillary Clinton. Machetazo a caballo de espadas. Carlos Slim es la cuarta persona más rica del mundo; The New York Times, siempre según Trump, ha tenido que ser “rescatado por un extranjero”. Mexicano, además, cuyas acciones no le permitirían, aunque quisiera, “influir” en lo editorial, materia exclusiva de la familia Sulzberger.

The times they are a’changing, dice Bob Dylan, el Nobel de Literatura, poeta, voz lírica del ser humano y sus circunstancias. Y sabedor de que no hay respuestas únicamente en palabras labradas en piedra, que la respuesta está “en el viento”. De Homero y la ira de Aquíles “al relámpago verde de los loros” en la palabra mágica de López Velarde, o el romancero gitano de Federico García Lorca donde “la luna vino a la fragua con su polizón de nardos/ el niño la mira, mira, el niño la está mirando”; o en la tragedia de Tamar y Amnón que confirma la identidad de la lírica y la música: “David con unas tijeras/ cortó la cuerdas del arpa”. Las Décimas a Dios de Pita Amor. O las décimas de cada versificador de Tlacotalpan.

En Veracruz solicitó licencia Javier Duarte para dejar el cargo de gobernador y esperar una orden judicial para comparecer ante los tribunales. Nunca gobernó, pero se va después de presentar acusaciones contra Miguel Ángel Yunes por graves delitos. El coro panista entona la palinodia y previene que estamos ante un truco del PRI que permitiría fugarse a Javier Duarte. Miguel Ángel Yunes “conoce al monstruo, (ha) vivido en sus entrañas”, sabe que la licencia no priva a Duarte del fuero. Y que la PGR podría proceder contra él antes del 1º de diciembre. Por eso anticipa que develará verdades que “cimbrarán” al país.

Todo puede pasar por el ojo de una aguja en nuestro sistema plural en disolución. La Interpol ya giró orden de aprehensión contra Guillermo Padrés, el beato panista bajo cuya sotana se escondía un cacique ebrio de poder y bacanora. Y Claudia Pavlovich verá cumplido su compromiso.

Abrieron la caja de Pandora y se acabó el maniqueísmo. Los tiempos están cambiando. Ellos siguen siendo los mismos.

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses