Internet y el nuevo modelo educativo

Marco Antonio Franco Flores

De acuerdo al estudio de Infraestructura, mobiliario y materiales de apoyo educativo en las escuelas primarias, realizado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), 56.9% de las escuelas en México no tienen internet, sólo 23.3% tienen internet para docentes y estudiantes, mientras que 19.8% sólo para docentes y directivos. El mes pasado, Aurelio Nuño, secretario de Educación, presentó el nuevo Modelo Educativo 2016, en el que se ha buscado asegurar la inclusión de todas las personas que son parte del sistema educativo. Sin embargo, el tema del internet y las tecnologías de la información y comunicación (TIC) ocupan un lugar muy vago en la nueva propuesta, destacando únicamente que se debe aprovechar el potencial de las TIC para cerrar brechas en el acceso a materiales y contenidos de calidad para todos.

Si bien la llamada Cuarta Revolución Industrial está cambiando la forma en la que trabajamos y las competencias y habilidades que necesita la población para poder salir adelante, lo anterior no sólo representa un riesgo para el desarrollo del país, representa un riesgo de exclusión social de un modelo que está determinando todos nuestros medios de producción, económicos, sociales, educativos y más. Dentro y fuera de las escuelas, necesitamos una red de internet y servicios de calidad, una red competitiva que permita el acceso a millones de niños que buscan competir con éxito ante un panorama cambiante donde el internet es fundamental para el progreso.

Hay que recordar que el presidente Enrique Peña Nieto, en la víspera de su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, llamó a las economías del mundo a prepararse —en educación, ambiente de negocios y conectividad— para enfrentar la actual era de innovación, que ya hemos llamado “Cuarta Revolución Industrial”. Ahí, Peña Nieto afirmó que para aprovechar al máximo sus beneficios, los países deben tomar medidas que les permitan preparar a sus economías y sociedades, con especial énfasis en tres áreas clave: educación, ambiente de negocios y conectividad. “El capital humano es esencial para el desarrollo de una economía y la mexicana no es la excepción. Por esa razón, mi gobierno ha emprendido importantes acciones para mejorar la educación en todos sus niveles”.

Por último y siguiendo en la materia del internet, hay que recordar que el compromiso de la reforma en telecomunicaciones es hacer todos los servicios y beneficios más accesibles para la población ¿Qué vamos a hacer para incluir a las personas que no tienen acceso a internet y están quedando fuera de la jugada? La reforma en telecomunicaciones también es de carácter social y es necesario que tanto las autoridades regulatorias como los viejos y nuevos participantes se pongan de acuerdo en beneficio del desarrollo del país.

Analista político. Politólogo por la UNAM
y maestro en Ciencias Sociales
por la Universidad Nacional
de La Plata, Argentina

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