México, más cerca de Alemania

Editorial EL UNIVERSAL

México y Alemania comparten 137 años de relaciones diplomáticas. En todo ese tiempo, como es natural, ambos países han experimentado grandes cambios, dando paso, cada cual a su manera, a su actual modernidad económica y dinamismo cultural y comercial.

A ambas naciones además las unen múltiples vínculos, como se pudo ver a lo largo de 2016, cuando se celebró el Año Dual México-Alemania y cuya apertura llevó a suelo teutón, en abril de ese año, al presidente Enrique Peña Nieto, con miras a fortalecer la cooperación política, económica y cultural y alcanzar objetivos comunes en el ámbito multilateral.

Alemania y México tienen, pues, una sólida relación basada en la amistad y en el entendimiento mutuos, como lo reafirmara ayer el titular del Ejecutivo mexicano ante su par alemán, la canciller Angela Merkel, de visita en México desde el viernes hasta ayer. “Los países —afirmó Peña Nieto— deben trabajar de la mano”.

Algo relevante es que la agenda de Merkel en su visita a nuestro país no se limitó a temas políticos y económicos, y en cambio incluyó asuntos como medio ambiente, migración y refugiados, así como corrupción, transparencia, crimen organizado y de manera importante la situación de indefensión en que se hallan los periodistas en México y la impunidad en la que permanecen la mayoría de casos de ataques a la prensa. Es “vital”, dijo, castigar las agresiones contra comunicadores.

Además, desde territorio mexicano —con la fuerte carga simbólica que esto implica—, Merkel aseguró que “solo cuando los grandes imperios consiguen ponerse de acuerdo y tener buenas relaciones con los vecinos, sólo entonces, tienen éxito”, mensaje que sumado a la declaración realizada junto al presidente Peña Nieto en defensa del libre comercio, tiene un claro destinatario: el mandatario estadounidense Donald Trump y sus políticas proteccionistas y antiinmigrantes.

Por lo pronto, la visita a México de la canciller alemana, cabeza del gobierno de una de las primeras potencias mundiales, lega la firma de cuatro acuerdos con nuestro país, algo que de llevarse bien a los hechos sin duda beneficiará a los mexicanos en diversos ámbitos.

Ayer, ante empresarios mexicanos y alemanes, el presidente Peña destacó que México ha mirado el espejo alemán de la dedicación al trabajo, el valor de la educación y la productividad como camino hacia el bienestar. En este sentido, en plena “era Trump”, con todo lo nuevo y no necesariamente positivo que pueda venir para nuestra nación, bien haríamos en México estrechando aún más, todo lo posible, nuestra relación con Alemania, un país democráticamente consolidado del que podríamos aprender mucho.

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios