A unos días del Día Internacional de la Mujer, el Museo de los Diablos Rojos se convirtió en un espacio de reflexión, experiencia y aprendizaje con la realización del Foro Mujeres que Mueven, un encuentro que reunió a atletas, directivas y especialistas para analizar el presente y el futuro del deporte profesional femenil en México.

El evento se dividió en dos paneles principales: “Alto rendimiento en deportes profesionales femeninos” y “La arquitectura de negocio del deporte profesional femenil”, en los que se abordaron desde las experiencias de las deportistas en la competencia hasta los retos estructurales para consolidar Ligas y proyectos deportivos dirigidos a mujeres.

Voces desde la cancha

El primer panel estuvo moderado por la periodista y comentarista de ESPN, Rebeca Landa, quien guió la conversación entre atletas que han vivido de cerca la evolución del deporte femenil en distintas disciplinas.

Entre las participantes estuvieron Rosy del Castillo, pelotera de Diablos Rojos Femenil; Patricia Ponce, jugadora de Bravas de León; Desirée Monsiváis, exfutbolista y comentarista; Ana Rojano, de footbool flag, e Ingrid Ramírez, jugadora de Bulldogs Flag.

Durante la conversación se abordaron las dificultades históricas que han enfrentado las mujeres en el deporte, desde la falta de infraestructura hasta la poca visibilidad mediática. También se discutió el proceso de transición del deporte amateur al profesional, una etapa que muchas atletas han vivido en carne propia.

“Estamos en la lucha todavía, cada día es una oportunidad para cualquier deportista o persona que está en un momento difícil”, expresó Patricia Ponce durante su intervención. La jugadora destacó la importancia de la mentalidad en el alto rendimiento. “Siempre pensar en que voy a hacer un buen contacto, yo puedo, te va a mantener en esa exigencia y siempre dar lo mejor”.

Uno de los testimonios más reveladores fue el de Desirée Monsiváis, quien recordó cómo fueron los primeros años del futbol femenil antes de la consolidación de Ligas profesionales.

“Viví las etapas de los cimientos, de que ni te tomen en cuenta, que te den lo que sobre de uniformes, material súper grande, y salíamos a jugar con o sin reglas”, relató la exfutbolista. “Siendo semiprofesionales hacíamos lo básico: los hábitos de llegar puntuales, limpias, preguntar todo. Todas esas herramientas te ayudan a crecer y entonces pasa el tiempo y te das cuenta de que el fútbol no es un deporte para un solo género”.

Temas que antes eran tabú

Uno de los puntos del panel fue la apertura para hablar de temas que durante años permanecieron fuera de la conversación deportiva, como la menstruación y su impacto en el rendimiento físico.

Monsiváis explicó que cada vez hay más conciencia sobre la necesidad de comprender cómo funciona el cuerpo femenino en el deporte de alto rendimiento.

“El cuerpo también lo tienes que identificar cuando andas más hormonal, cuando eres más sensible”, señaló, enfatizando la importancia de que entrenadores y equipos entiendan estas dinámicas para acompañar mejor a las atletas.

El liderazgo dentro de los equipos también fue un tema recurrente. Para Ingrid Ramírez, una buena capitana o entrenadora puede marcar la diferencia en los momentos más complicados de la competencia.

“Un buen líder conoce la situación en la que estás tanto en el partido, sabe cómo mediar esos malos momentos. Podemos estar perdiendo, pero sabe cómo decirnos cómo lo vamos a lograr”, comentó la jugadora de Bulldogs Flag.

El deporte femenil como industria

El segundo panel del foro giró hacia el ámbito directivo y empresarial, analizando los elementos necesarios para consolidar el deporte femenil como un proyecto sostenible.

La conversación fue moderada por Gaby Fernández de Lara, una de las pioneras del periodismo deportivo femenino en México. En el panel participaron Daniela Leal, Directora de la Liga Mexicana de Softbol, Laura Landry, Head of Women’s Sports de GSCP, y Claudia Carrión, Directora deportiva de América Femenil.

Las ponentes coincidieron en que el crecimiento del deporte femenil no depende únicamente de los resultados en la cancha, sino de la construcción de un ecosistema que incluya inversión, visibilidad mediática y proyectos comerciales sólidos.

“Creemos en estos espacios que le den visibilidad, no solo al fútbol, sino a todos los deportes que tengan ramas femeninas”, explicó Claudia Carrión. “Es algo que nos llena de mucha ilusión, es algo que está creciendo y va con pasos fuertes”.

Para Daniela Leal, directora de la Liga Mexicana de Softbol, uno de los factores clave es la paciencia estratégica para consolidar proyectos deportivos.

“Se necesita esa paciencia para tener un resultado exitoso. Necesitamos sentarnos e independientemente del deporte, lo que estamos haciendo es crecer el deporte femenil en México”, explicó.

“Esperamos resultados inmediatos, pero necesitamos hacer un trabajo de sinergia para saber qué te funciona a ti, entre dirigentes de disciplinas, para que esto siga creciendo”.

Inversión y visión a largo plazo

Otro de los temas que generó interés fue el papel de los dueños y directivos en el desarrollo de las ligas femeniles. Carrión recordó una frase que ilustra la visión empresarial detrás del crecimiento del futbol femenil en México.

“Emilio Azcárraga dijo: ‘No estoy apostando, estoy invirtiendo’. Cuando el dueño te dice eso, ahí tienes la respuesta”, comentó la directiva sobre el respaldo que recibe el proyecto femenil del Club América.

Entre anécdotas, reflexiones y mensajes de inspiración, el evento confirmó que el crecimiento del deporte femenil no es solo una tendencia pasajera, sino un movimiento que cada vez suma más voces, más talento y más oportunidades.

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