Guadalajara.— Todavía faltan 71 días para que comience la Copa del Mundo Norteamérica 2026; sin embargo, en México, la fiebre por el torneo ya se siente en su máximo esplendor.
La final del repechaje entre República Democrática del Congo y Jamaica sirvió como parámetro para medir la pasión y el entusiasmo de los aficionados mexicanos.
Tanto dentro como fuera del estadio Akron, dejaron muy alta la vara y muy claro que nuestro país está ansioso por recibir el Mundial por tercera ocasión, luego de 1970 y 1986.

Horas antes de que comenzara el duelo entre congoleños y jamaicanos, en las inmediaciones del inmueble tapatío ya se vivía una colorida fiesta.
Banderas, cánticos, playeras de ambas selecciones y la ilusión de dos naciones que soñaban con asistir al Mundial, eran los ingredientes de que le dieron sabor a esta celebración.
La hermandad de los mexicanos con los caribeños y los africanos no podía faltar. Cualquier oportunidad era buena para demostrarles cariño y apoyo. Querían hacerlos sentir en casa.
Unas aficionadas congoleñas reconocieron a EL UNIVERSAL Deportes que se sentían a gusto y haber realizado el viaje había valido la pena.
“Estoy tan orgullosa de venir a apoyar a mi país en un hermoso lugar, como México”, dijo una.