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Dormir mal envejece la piel (y no es un mito)

Dormir poco afecta la regeneración celular, acelera el envejecimiento y se refleja directamente en la piel del rostro

Cuando no dormimos lo suficiente, nuestra piel es la primera en resentirlo. Foto: Freepik
29/01/2026 |09:00
Abril Macias
Reportera de De ÚltimaVer perfil

no solo impacta el estado de ánimo o la concentración: también deja huella directa en la piel. Diversos estudios dermatológicos han demostrado que la falta de sueño altera los procesos naturales de regeneración celular, acelera el cutáneo y favorece la aparición de signos visibles como arrugas, opacidad y deshidratación.





Durante la noche, la piel entra en una fase de reparación profunda. Cuando este ciclo se interrumpe o es insuficiente, el rostro lo resiente casi de inmediato.

Cuando no dormimos lo suficiente, nuestra piel es la primera en resentirlo. Foto: Freepik

¿Qué pasa con la piel cuando no dormimos bien?

Mientras dormimos, el cuerpo reduce los niveles de cortisol —la hormona del estrés— y aumenta la producción de colágeno y elastina, dos componentes clave para mantener la piel firme, luminosa y saludable. Dormir menos de lo necesario provoca el efecto contrario:

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  • Aumenta la inflamación cutánea
  • Se debilita la barrera de la piel
  • Se reduce la capacidad de reparación celular
  • Aparecen ojeras, líneas de expresión y textura irregular

Además, la piel pierde hidratación con mayor facilidad, lo que la hace lucir cansada y envejecida.

Dormir mal provoca la aparición de ojeras. Foto: Freepik

El cortisol: el enemigo silencioso del rostro

Cuando el descanso es insuficiente, el cuerpo mantiene elevados los niveles de cortisol. Esta hormona no solo acelera el envejecimiento, también degrada el colágeno existente y favorece brotes, sensibilidad e irritación.

Por eso, una rutina de skincare impecable no puede compensar por completo una mala calidad de sueño.

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Dormir bien también es skincare

El descanso debe considerarse un paso más dentro del cuidado facial. De hecho, los dermatólogos coinciden en que dormir entre 7 y 8 horas diarias mejora visiblemente:

  • La elasticidad de la piel.
  • El tono uniforme.
  • La luminosidad natural.
  • La capacidad de respuesta a los productos de skincare.

Durante la noche, la piel absorbe mejor los activos y responde de manera más eficiente a tratamientos hidratantes, calmantes o antiedad.

No dormir bien aumenta la inflamación cutánea. Foto: Freepik

Cómo proteger la piel si no duermes lo suficiente

Aunque el sueño no se puede sustituir, sí es posible minimizar el impacto con algunos hábitos clave:

  • Mantener una rutina nocturna simple y constante.
  • Usar productos que fortalezcan la barrera cutánea.
  • Apostar por ingredientes calmantes e hidratantes.
  • Evitar el uso excesivo de activos agresivos.

Una piel bien cuidada responde mejor incluso en periodos de estrés o poco descanso.

Dormir bien ya no es solo un lujo, es una necesidad para la salud de la piel. Porque antes de buscar el mejor sérum o la crema más viral, el verdadero secreto de un rostro luminoso empieza cada noche, cuando cerramos los ojos.

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