21 | SEP | 2019
Eduardo Matos Moctezuma reflexiona sobre los mitos en la Conquista de México
Foto: INAH

Matos Moctezuma reflexiona sobre los mitos en la Conquista de México

22/08/2019
19:51
Redacción
Ciudad de México
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El arqueólogo inició el coloquio "Hernán Cortés: 1519-2019", que se llevará a cabo hasta mañana

El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma inició el coloquio “Hernán Cortés: 1519 – 2019”, con la conferencia magistral "Causas y mitos en la conquista de México", en la que reflexionó sobre las palabras de Cuauhtémoc, a la caída de Tlatelolco a manos de los españoles, el 13 de agosto de 1521.

Matos Moctezuma desmitificó algunas de las ideas más difundidas sobre la caída del imperio mexica, entre las que se encuentran una de las frases más recordadas tras la toma de la ciudad gemela de Tenochtitlan y la captura de Cuauhtémoc, quien dijo a Cortés: “señor Malinche, ya he hecho lo que estoy obligado a hacer en defensa de mi ciudad y no puedo más, toma ese puñal que tienes en el cinto y mátame”.
 
“Lo que realmente habría querido decir el tlatoani, cuyas palabras pudieron haber sido afectadas por las traducciones hechas, del náhuatl al maya por Malintzin, y del maya al castellano por Jerónimo de Aguilar, sería: ‘toma ese puñal que tienes en el cinto y sacrifícame’”, expuso el arqueólogo.
 
Explicó que, de acuerdo a la cosmovisión de los mexicas, cualquier guerrero debía morir, preferentemente, en un sacrificio ritual, de allí que, durante la guerra contra los españoles, los mexicas no priorizaron la muerte instantánea sino la captura de sus rivales. Incluso, dijo, hubo un momento en que Cortés estuvo a punto de ser tomado preso.
 
“Lo que Cuauhtémoc seguramente quiso decir era que lo sacrificaran, no que simplemente lo mataran. Quería ser sacrificado, ofrendado a los dioses, como correspondía a un guerrero capturado en combate, para poder completar su ciclo como guerrero y acompañar al sol, es decir, a su dios Huitzilopochtli, desde el orto hasta el mediodía. Sin embargo, ni Aguilar ni Cortés comprendían estos conceptos, quienes —pensando que quería que lo mataran— lo dejaron con vida. Un terrible destino para el tlatoani, pues ello impide que, como guerrero, complete su ciclo”, dijo el arqueólogo.

El coloquio “Hernán Cortés: 1519 – 2019” es organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Universidad Iberoamericana; se realizará hasta mañana en el Museo Nacional del Virreinato (Estado de México).

En el museo, Matos Moctezuma hizo también una remembranza del momento en que, hacia 1519, el conquistador Hernán Cortés arribó a las costas de Yucatán con la idea de contactar a dos españoles que, según sabía por expediciones previas, habitaban ya entre los mayas: Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero.
 
En su ponencia, el investigador emérito del INAH detalló cómo, luego de abandonar las tierras mayas, donde Cortés halló siempre una actitud hostil a su presencia, encontró en las costas veracruzanas una condición más favorable y, aún más importante, contactó a diversos grupos que estaban sometidos por México-Tenochtitlan.
 
Hay la creencia de que Moctezuma asoció a Hernán Cortés con Quetzalcóatl, y puede que haya sido así pero, sin duda, esa comparación debió durar 10 minutos”, ironizó el arqueólogo al exponer diversas pruebas —vertidas en crónicas y códices de la época—, las cuales demuestran que tan pronto el líder de los mexicas supo que los hispanos avanzaban hacia él y, además, se aliaban con sus pueblos tributarios, trató de alejarlo mediante la diplomacia e incluso a través de ofensivas militares.
 
Refirió que, a partir de 1520, cuando iniciaron las batallas más cruentas entre los españoles y los mexicas, hubo, desde su óptica, cuatro causas que incidieron en la derrota de estos últimos.
 
La primera, dijo, fue de orden anímico y se vincula con el hecho de que los hispanos tenían un ánimo fortalecido por el apoyo de más de 300 comunidades indígenas que mermaron la fuerza y la economía mexica, o por factores como los favores políticos, económicos y de tierras, que cada uno de los soldados españoles buscaba obtener de su rey en reconocimiento a sus servicios.
 
Otra causa fue que los mexicas no sólo fueron arrebatados de sus recursos alimentarios e hídricos, también vieron cómo sus líderes morían o eran despojados de su mando. 
 
“Es difícil imaginar la impresión que debió causar a los guerreros mexicas ver que su tlatoani, es decir, su más importante figura en lo militar y lo religioso, y cuyo cargo literalmente significaba ‘el que tiene el poder de hablar’, era tomado preso y sometido por unos extranjeros”.
 
Matos añadió que otro factor fue la de la salubridad, ya que las enfermedades europeas, como la viruela, hicieron una importante mella en la población mesoamericana e, incluso, arrebataron la vida de Cuitláhuac, el nuevo tlatoani que habían elegido para reemplazar el vacío de poder dejado por Moctezuma II.
 
nrv

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