La secretaria de Cultura capitalina, Ana Francis Mor, habla con EL UNIVERSAL sobre la Universidad de las Artes de la Ciudad de México. Un proyecto anunciado para entregarse en enero de 2027 con obras de construcción que se llevarán a cabo de marzo a diciembre de este año (la inversión es de 390 millones de pesos).
Su ubicación es deliberada: la Plaza Tlaxcoaque, donde estuvo la Dirección General de Policía y Tránsito del Distrito Federal, y que ahora tendrá un memorial dedicado a las víctimas que fueron torturadas en el sitio.
A no más de cinco minutos a pie del Metro Pino Suárez, tres o cuatro cuadras de distancia, pueden verse los trabajos de demolición detrás de un templo virreinal, la capilla de la Santísima Concepción. Hace unos días se pudo ver, más allá de los muros bajos de lámina, un llano que excavaron brazos metálicos y amarillos, entre montículos de escombro y trabajadores con chalecos que iban y venían por la zona.

Lee también “Alien Bitch”: mito, performance y violencia de género se cruzan en la obra de Enara Labelle
El proyecto es ambicioso: tendrá 14 mil 200 metros cuadrados de edificación (3 mil metros cuadrados en el primer nivel; 2 mil 114 en el segundo), según boletines institucionales. Cuatro niveles, tres bloques, un sótano, foros, 90 aulas que recibirán a 4 mil estudiantes interesados en hacer una carrera artística; 19 licenciaturas que durarán cuatro años, serán gratuitas, mediante convocatorias públicas y sin examen de ingreso: Teatro, Música, Artes Visuales, Artes Audiovisuales, Producción, Memoria y Conservación.
Mor menciona que es común que, en las escuelas de arte (particularmente en el terreno escénico), si alguien no posee ciertas condiciones específicas, su carrera se limita: la estatura, una característica corporal... “La idea es romper con esos esquemas que, además, en la práctica de la vida artística, que es lo mío, pues la realidad te va imponiendo otras cosas (...) Es toda una perspectiva que tiene que ver con dejar atrás la crueldad en la educación artística. Todavía a mi generación le tocó aprender con mucha crueldad. No hay por qué dejar ni la disciplina ni el rigor, pero sí la crueldad. La idea es otro planteamiento metodológico que ya se viene haciendo en muchos lados, no estamos inventando el hilo negro. Digamos que aquí lo vamos a agarrar de raíz y desde el principio”.
Añade que se tomará en cuenta la experiencia pedagógica que, en esta línea, han tenido países sudamericanos.
Describe a la Universidad de las Artes como pariente y consecuencia de otros proyectos como el Instituto de Estudios Superiores Rosario Castellanos, la Universidad de la Salud, la Autónoma de la Ciudad de México, que “han venido experimentando otros modelos pedagógicos. Este asunto de la crueldad en la educación es muy visible en las artes, pero no necesariamente está ausente en otras disciplinas (...) La propia Nueva Escuela Mexicana que propone justamente la colectividad, el trabajo a partir de proyectos, el trabajo colectivo, etc., justamente van abandonando esos esquemas rígidos de aprendizaje".

La funcionaria delimita que una de las diferencias importantes son los factores fundamentales de la educación universitaria (el número de horas, la constancia, el tiempo): “Pero los ideales que están detrás y de fondo son los mismos: hay mucha vocación por lo territorial, por lo social, una clara conexión con el aquí y el ahora y una ocupación al respecto”.
Dice que, aunque la experiencia de otras escuelas se está tomando en cuenta (desde los modelos pedagógicos aplicados en Sudamérica hasta la Universidad Rosario Castellanos o la Ollin Yoliztli, su base es el humanismo mexicano. Detalla que se tiene proyectado que si, por ejemplo, la Secretaría de Cultura plantea proyectos de investigación, éstos se alberguen eventualmente en la Universidad de las Artes.
El plan de estudios es elaborado por un equipo de la Secretaría, proyecto pedagógico que coordina Erandi Fajardo. La dignidad de las condiciones laborales que tendrán los maestros es un tema que actualmente está sobre la mesa: “Evidentemente hay la intención de generar las mejores condiciones, pero hay que ver de dónde. Entonces estamos justo en esa conversación”, dice Mor.

Lee también Leerán "Pedro Páramo" en la FIL Guadalajara por el Día Mundial del Libro
Los maestros serán artistas y creadores “que sepan bien su disciplina y su oficio, pero que tengan convicción social”, que no estén fuera de la realidad, que comprendan lo que significa trabajar para la gente, lo cual se determinará con entrevistas y capacitación.
Sobre si los alumnos de escuelas como Cirko de Mente, la Ollin Yoliztli y Del Rock a la Palabra serán canalizados a la nueva Universidad de las Artes, responde que no, pero que sí se tienen contempladas colaboraciones.
El diálogo más interesante del proyecto arquitectónico, que conectará con el Parque Elevado de la Calzada Flotante de Tlalpan, es el sitio de memoria, los sótanos de lo que fue la dirección policial y un espacio de tortura de “muchísima gente, de muchas colectividades que justamente representan todo aquello que no embonaba. Es decir, no sólo había presos políticos, estaban a los que llamaban niños de la calle, personas de la diversidad sexual, jóvenes que se portaban mal... Todo aquel que se portaba mal dentro de un esquema de las cosas, de alguna u otra manera podía ir a parar a esos sótanos. Se ha hecho un trabajo muy importante con sobrevivientes, con sus familiares de víctimas para ver cómo se conserva ese sitio de memoria. Lo que marcan los estándares internacionales”.

Lee también Giovanni Piacentini ofrecerá dos presentaciones en México de su "Concierto para guitarra y orquesta"
Se trata de dejar esa área tal y como está, por lo que se han hecho trabajos de limpieza, puesto que los sótanos estaban inundados. Menciona que se harán estudios en términos de Patrimonio y de Memoria en la Universidad de las Artes, por lo que “ podría ser un sitio que se siga visitando. Lo que es muy interesante es que en el corazón de la Universidad de las Artes está la memoria de lo que ya no queremos ser como ciudad ni como país. La memoria de toda esa época de represión y autoritarismo. Por eso es importante no sólo su conservación, sino el diálogo”.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
[Publicidad]
[Publicidad]


