Más que hablar sobre quién es, la Colección FEMSA busca reflexionar sobre qué quiere ser con su exposición “Constelaciones y derivas: arte de América Latina desde la Colección FEMSA”, con la que celebra su 50 aniversario.
Se trata de su muestra más ambiciosa, pues en las salas del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) presentará 170 obras de 115 artistas latinoamericanos de los siglos XX y XXI, es la primera vez en su historia que hace un proyecto así de numeroso.
En el recorrido se podrán ver obras de Ángel Cammen, artista neoleonés nacido en 1997, conviviendo con pinturas de la consagrada Leonora Carrington. No se trata de una revisión cronológica de la colección, sino una revisión, sino una oportunidad de mostrar las líneas de investigación que ha trazado el actual equipo curatorial, explican en entrevista Paulina Bravo, curadora en jefe de la colección; Eugenia Braniff, consejera y curadora adjunta, y Alberto Díaz, curador.
Lee también: Willie Colón y la historia de "El gran varón", la canción que cuenta la vivencia de una mujer trans
Los ejes principales de la selección de obra son los temas identidades, tramas y territorios, puntos por los que llegan a conectar las obras para así tejer constelaciones. “Llamamos constelaciones a la relación entre distintas obras de distintos periodos que abarcan arte moderno y contemporáneo, incluye artistas de distintas latitudes de la región que trabajan o viven desde América Latina”, dice Bravo.
Así es como conectaran obras poco exhibidas de la colección, como “Las futbolistas”, de Ángel Zárraga o creaciones de Francisco Toledo que se presentan por primera vez; adquisiciones recientes como un boceto preparatorio para el mural que hizo José Clemente Orozco en el Hospicio Cabañas, y cuadros de Abraham Ángel y Roberto Gil de Montes. También se sumarán a la constelación piezas icónicas de la colección, como “Papilla estelar”, de Remedios Varo y “El Maizal”, de Dr. Atl, obra con la que se inició la colección en 1977.
“El diálogo entre obras y generaciones es muy valioso para no seguirle dando la misma lectura”, dice Braniff. “Nos entusiasma mucho cómo las preguntas van cambiando a lo largo de las generaciones y los territorios, pero se comparten”, añade Díaz.
Lee también: Willie Colón: así lo despiden Rubén Blades, artistas y líderes políticos tras su muerte
La muestra contará con una obra comisionada al artista argentino Ad Minoliti, se nutrirá con un programa público –que incluye una residencia gastronómica en el restaurante del museo– así como un catálogo razonado de la colección, proyecto que aún está en desarrollo.
Ante la pregunta sobre qué lugar ha ocupado la Colección FEMSA en la cultura mexicana, Díaz declara:
“Más que decir qué somos, creo que es una pregunta para el ecosistema, te contaría qué queremos ser y queremos ser un agente que forme parte del ecosistema artístico del país y de América Latina porque entendemos que las artes son una forma en la que construimos, reconstruimos, deconstruimos y compartimos conocimiento. El arte no sucede en el vacío, sino que sucede en este mundo lleno de complejidades y entendemos que nuestra labor no solo es compartirlo, sino generar experiencias y reflexiones por, para, desde este. Eso es un poco lo que queremos ser”.
Bravo y Braniff destacan que el acervo si bien es corporativo, tiene una vocación pública que busca ir más allá de la “caja del museo”, para detonar colaboraciones, conectar con el público y generar conversaciones.
“Constelaciones y derivas: arte de América Latina desde la Colección FEMSA” se inaugura el próximo 20 de marzo y estará abierta al público en el MARCO hasta el 9 de agosto.
[Publicidad]
[Publicidad]

