Dos foxistas al rescate de Anaya

Raúl Rodríguez Cortés

Si no hay cambios o desacuerdos de última hora, esta misma semana o a más tardar la próxima, el ex secretario de Relaciones Exteriores, Jorge Castañeda Gutman y el ex vocero presidencial, Rubén Aguilar, ambos durante el gobierno de Vicente Fox, se incorporarán a la campaña de Ricardo Anaya. Los dos negocian los últimos detalles respecto a su función en el cuarto de guerra del candidato presidencial de la coalición Por México al Frente.

Las dirigencias nacionales del PRD y de Movimiento Ciudadano, ya dieron su visto bueno a ambos fichajes, aunque prevalece cierta reticencia del panista Santiago Creel (quien hasta ahora ha venido fungiendo como coordinador general de la campaña), sobre todo por las diferencias que lo confrontaron con Castañeda Gutman cuando ambos eran parte del pretencioso “gabinetazo” de Fox que muy pronto, recordará usted, vino a menos.

De acuerdo con dos fuentes del Frente consultadas por esta columna, Creel ya habría aceptado que Castañeda coordine la estrategia de la campaña, siempre y cuando él mantenga la coordinación de la acción política. No habría, entonces, un coordinador general.

A Rubén Aguilar no le ponen peros. Reconocen su solvencia en la comunicación política, lo que lo llevó a ser una especie de pararrayos ante los frecuentes disparates declarativos de Fox, con aquella frase que hizo famosa como vocero: “lo que el presidente quiso decir…”.

Pero Aguilar, quien aseguró ayer a este reportero que aun analiza el alcance de su participación en el Frente y que quizás el viernes ya haya tomado alguna decisión, no se encasilla exclusivamente en la tarea de la comunicación política y se muestra dispuesto —según dijo— a ser parte de un proyecto, a su juicio histórico, en el que una coalición casi impensable entre la izquierda y la derecha, conduzca hacia un cambio del sistema político que el país requiere urgentemente y que deberá desembocar en un gobierno de coalición.

En este sentido, otro probable fichaje, hasta ahora detenido, es el del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quien dejó muy claro, a principios de esta semana, que su participación con Anaya está supeditada a la firma de un acuerdo que puntualice términos y responsabilidades en ese gobierno de coalición.

Aunque Jorge Castañeda Gutman no pudo ser localizado por esta columna para corroborar su eventual incorporación a la campaña de Anaya, las fuentes consultadas en el Frente, que por cierto atestiguaron un reciente encuentro entre los dos personajes, aseguran que el ex canciller ya aceptó y explican que su fuerte presencia mediática ayudaría al control de daños tras los señalamientos de lavado de dinero que la PGR ha sugerido que involucrarían al candidato presidencial panista.

Todavía no se conocen las encuestas que medirían el daño causado por esto a su candidatura, pero si bien algunos analistas respaldan que no lo aniquiló, estiman que sí registrará una pérdida de puntos en las preferencias electorales que lo colocarían en un tercer lugar como pretenden el PRI y su candidato José Antonio Meade.

Mientras Anaya se reunía ayer en Berlín con la canciller alemana Angela Merkel (de filiación demócrata cristiana, ideológicamente cercana al PAN), aquí se conoció que el candidato panista canceló la visita que tenía programada a Washington para el próximo lunes 19 de marzo. El Instituto México del Centro Woodrow Wilson —donde Anaya dictaría una conferencia— confirmó en un comunicado que el evento fue pospuesto por “circunstancias imprevistas”.

Esto ocurrió un día después de que la secretaria general del PRI, Claudia Ruiz Massieu, entregara en la capital estadounidense al presidente de la OEA, Luis Almagro, un expediente con supuestas pruebas de lavado de dinero contra Anaya y en medio de versiones de que se darán a conocer las cuentas que el aspirante presidencial tendría en Estados Unidos.

De ahí que la incorporación de dos foxistas a la campaña frentista se interprete como una estrategia de control de daños o, dicho de otra forma, el rescate de Anaya.

INSTANTÁNEAS. 1. RENUNCIA. Por si algo les faltara al PAN y a Anaya, ayer se confirmó la renuncia de uno de sus cuadros históricos: el ex presidente de ese partido Germán Martínez. Se va, después de 30 años de militancia, a apoyar la candidatura de AMLO.

2. IMPUNIDAD. Los índices de impunidad mantienen su tendencia a crecer. En 26 de los 32 estados del país aumentó el número de delitos que no se esclarecen. Los resultados del Índice Global de Impunidad elaborado por la Universidad de las Américas-Puebla, señalan que 93 de cada cien delitos que se cometen en el país ni siquiera se denuncian. Entre los estados con mayor impunidad están Nayarit, Michoacán, Estado de México y Tamaulipas. El que registra el nivel más bajo es Campeche. El documento compara los resultados de los índices de 2016 y 2018, y destaca la sensible disminución que obtuvo ese estado al pasar de 47.22 a 45.06 puntos. De las entidades del sureste, con las que Campeche comparte región y circunstancias, Quintana Roo registró un grado muy alto de impunidad (77.3) al igual que Yucatán (71.6).

3. TANTITO. El presidente Peña Nieto reiteró ayer en Veracruz que su gobierno no ha intervenido ni intervendrá en el proceso electoral. Al hablar de eso —y él lo reconoció— se metió de “costadito”. Y luego un tantito más: “solo hay un candidato que garantiza estabilidad”.

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