En su XXIII edición, el Premio de Ecología y Medio Ambiente “Miguel Alemán Valdés” fue otorgado a la maestra en ciencias Julia Carabias Lillo por sus contribuciones al manejo y restauración de los ecosistemas naturales protegidos en la Selva Lacandona y sus zonas de influencia.

Durante la ceremonia de premiación que se llevó a cabo hoy en las instalaciones de la Fundación Miguel Alemán, se informó que el patronato de la Fundación elevó el monto del premio a 200 mil pesos, más el aporte de la Fundación Azteca, lo que sumó 300 mil pesos, cantidad donada en su totalidad por la galardonada a la asociación civil Natura y Ecosistemas Mexicanos A.C para continuar con la conservación de la selva Lacandona.

La maestra Carabias ha realizado múltiples contribuciones en el terreno ambiental, que ha realizado desde cargos públicos como el Instituto Nacional de Ecología y la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP) hasta proyectos en Ciudad Universitaria para defender el ecosistema único, y su trabajo en las montañas de Guerrero en las zonas de alta biodiversidad en donde introdujo el naciente concepto ‘manejo ecológico territorial’”, comentó Patricia Koleff Orozco durante la lectura del discurso del doctor José Sarukhán Kermez, coordinador del Programa de Ecología y Medio Ambiente de la Fundación Miguel Alemán.

“La entrega de este premio representa una gran satisfacción para nuestra Fundación. La riqueza y biodiversidad biológica de nuestro país ha sido afectada y sigue amenazada por la acción del hombre y la integridad de nuestra riqueza biológica se encuentra amenazada. El cambio climático produce ya un conjunto de señales alarmantes. Es imperioso emprender campañas de sensibilización intensa y otras actividades así como las que llevan a cabo nuestros galardonados para detener el deterioro ambiental.

“También es importante capacitar e informar a nuestros líderes políticos y sociales para enfrentar los retos ambientales. En suma, falta gente capacitada para enfrentar los problemas para rescatar el medio ambiente. México necesita muchas Julias Carabias y jóvenes que reflexionen sobre su entorno y su futuro con una cultura sustentable”, señaló Miguel Alemán Velasco, presidente de la Fundación.

Los focos rojos de la selva Lacandona

En su intervención, la maestra Julia Carabias dijo que la selva Lacandona está llena de focos rojos a causa de intereses ilegales, lo que contrasta con una riqueza ecológica y cultural muy grande.

“Junto con la academia y algunas otras organizaciones como la Fundación Carlos Slim o la Fundación WWF hemos podido trazar objetivos a largo plazo para lograr una estabilidad local, para integrar políticas y recursos económicos, establecer proyectos con los comuneros locales, para la capacitación de actores locales, lo que ha permitido hacer cambios importantes en la región. Mediante proyectos sustentables logramos crear manejo de vida silvestre, restauración de servicios ambientales, educación y capacitación, hemos podido disminuir notablemente la deforestación de esta región y hemos logrado establecer nuevas formas de relación comunitaria, sin embargo, estos avances son tan sustantivos como frágiles.

“Falta mucho por hacer y la incertidumbre en la que viven las asociaciones civiles no permite incorporar como quisiéramos una planeación a largo plazo, y por lo tanto, esa visión de sustentabilidad a largo plazo resulta muy difícil irla construyendo. A pesar de ello, en Natura nos hemos negado a planear en el inmediato y quizá con poca responsabilidad hemos apostado al futuro sin saber si el año siguiente la nómina va a llegar, es por ello que he decidido donar este generoso soporte a la asociación Natura”, expresó la bióloga mexicana.

Asimismo, la galardonada aprovechó para hacer un llamado a la comunidad ambientalista y aquellos mexicanos comprometidos con la conservación de las áreas naturales protegidas, a un debate para reflexionar sobre estas temáticas y así proyectar al próximo gobierno la importancia que tiene la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) , institución que en palabras de la especialista, “está quedando limitada por los recursos financieros federales y su falta de orientación y visión a largo plazo han impedido que está institución madure. El respeto a la biodiversidad se ha venido perdiendo en nuestra cultura, así que todas las instituciones deberían de funcionar con creatividad, profesionalismo, apertura, con mucho rigor y al servicio del país”.

El Premio de Ecología y Medio Ambiente “Miguel Alemán Valdés” también hizo una mención honorífica a la asociación Planeta Habitable por la implementación de un programa de desarrollo rural sustentable que ha sido capaz de revertir el deterioro y pérdida de recursos naturales en la cuenca de Villa Victoria, Estado de México.

jpe

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