Todos amamos o hemos amado a alguien. Ya sea los profundos sentimientos de amor hacia nuestros hijos o amigos o la emoción que sentimos al enamorarnos de alguien especial. Todo es muy poético, pero el amor también tiene una base biológica, cuenta el canal de YouTube AsapScience por San Valentín.

El amor está entrelazada con la supervivencia evolutiva de nuestra especie. Nosotros somos fruto de una línea ininterrumpida de organismos que se reproducen desde el primer microbio que se dividió en dos hasta nuestros antepasados que engendraron hijos desde el inicio de los tiempos. La racha solo se pierde si no tienes descendencia.

El hombre está "programado" para reproducirse, pero también para asegurarnos que nuestros hijos sobrevivan. Y es aquí donde entra a tallar el amor, un sentimiento que tradicionalmente se asocia con el corazón, pero cuya magia germina en el interior de nuestros cerebros .

El verdadero "corazón"

El cerebro de una persona enamorada tiene la misma apariencia de alguien que ha consumido cocaína. Y esto no es sorpresa, pues la droga actúa en los centros de placer del cerebro al reducir el umbral en el que se disparan haciendo que te sientas muy bien mucho más fácil -igual que en los enamorados-.

El amor

tiene la capacidad de hacerte sentir bien por el hecho de que todo lo que experimentas activará más fácil los centros de placer. Esto hace que no solo te puedas enamorar de una persona, sino que también comienzas a construir una visión romántica del mundo que te rodea.

De forma curiosa, a la vez los centros del dolor y repugnancia empiezan a activarse menos, por lo que progresivamente te vas despreocupando más de las cosas.

El placer del amor

Todo esto tiene mucho que ver con la química dentro de nuestro organismo. Así como durante el orgasmo, el simple hecho de ver fotos de un ser querido, experimentamos un aumento de dopamina y norepinefrina desde el área ventral tegmental (un grupo de neuronas). Esto provoca excitación sexual acelerando tu corazón y una motivación ansiosa y deseo de estar con 'aquella persona' más y más.

El amor romántico no es una simple emoción, es algo que maneja al motor de la mente, el mismo que produce energía, intensidad, atención centrada y euforia. Los centros de placer son parte del sistema de recompensas del cerebro . Si se estimula el sistema dopamina mesolímbico durante el aprendizaje, el proceso se vuelve más fácil porque es agradable y se percibe como una recompensa.

Una persona enamorada experimenta un aumento en el neuromodulador de oxitocina en el núcleo de accumbens (grupo de neuronas del encéfalo), a veces llamado el neuromodulador de compromiso, porque motiva en mamíferos a la unión. Un estudio inyectó oxitocina en ratones, que al instante encontraron un compañero para formar una pareja.

Finalmente, investigaciones han demostrado que las personas enamoradas tienen bajos niveles de serotonina. Lo mismo ocurre en personas con trastorno obsesivo-compulsivo. Esta es la causa probable de la obsesión y la sensación durante el inicio del enamoramiento.

Estas áreas asociadas con el amor romántico intenso pueden permanecer activas por décadas, y aunque otros componentes fisiológicos y psicológicos forman parte del amor, la ciencia aún no puede determinar exactamente por qué o cómo funciona el amor -aunque todos parecemos saber la respuesta cuando lo sentimos.

jpe

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