Los empresarios mexicanos creen que venderán más en 2026. Sin embargo, muchos de ellos no están convencidos de que sea buen momento para invertir. Esa aparente contradicción es el principal hallazgo de la Encuesta de Expectativas Empresariales 2026-1 realizada por IPADE Business School: 78% de los empresarios mexicanos espera lograr un crecimiento en sus ventas durante 2026, pero solo 4 de cada 10 consideran que es buen momento para invertir en el país. Así, los participantes en el estudio coinciden en que las compañías mantienen confianza en su capacidad de operar, vender y crecer, pero observan con cautela las condiciones del entorno para tomar decisiones de inversión.

En este ejercicio demoscópico, realizado entre marzo y abril de este año y en el que tomaron parte 1,824 empresarios y directivos de todo el país, pudimos apreciar que tenemos un empresariado resiliente, y que las empresas mexicanas siguen encontrando oportunidades para crecer, pese a que aún no disponen de condiciones suficientes de certidumbre y estabilidad para desempeñar su trabajo.

Aun cuando la mayoría de los entrevistados sigue considerando que las expectativas de crecimiento son positivas, la percepción sobre si el actual es un buen momento para invertir es menos favorable que en estudios anteriores, como en el primer semestre de 2024, cuando 54.4% de los empresarios estimaban que había condiciones favorables para invertir en México, frente a 40.1% que opinaron así este año, una caída de 14.3 puntos porcentuales en dos años.

El dato apunta a una mayor selectividad en las decisiones de inversión y que, en un entorno con múltiples fuentes de incertidumbre, las empresas están obligadas a evaluar con más rigor dónde asignan su capital, cómo protegen su liquidez y qué condiciones necesitan para crecer de manera sostenible.

Entre las principales preocupaciones del empresariado son la incertidumbre económica (25%), la inseguridad (24%), el marco jurídico (21%) y el entorno político (18%). Estos factores muestran un entorno en el que los riesgos nacionales inciden directamente en la toma de decisiones empresariales. Sin embargo, estos datos varían de acuerdo con cada región. Así, la percepción de inseguridad domina en Jalisco, en tanto que la de incertidumbre económica lo hace en Nuevo León y la incertidumbre jurídica en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México.

Pese a ello, Jalisco lidera las expectativas positivas de crecimiento, con 83% de empresarios que anticipan mayores ventas. Nuevo León registra 79% y la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, 76%. En este sentido, 58% de los encuestados considera que, durante 2026, los factores internos tendrán mayor impacto en la estabilidad política y económica del país que los sucesos del entorno internacional.

Quienes coordinamos la encuesta consideramos que el principal hallazgo es que los empresarios están mirando primero hacia dentro, y si bien el contexto internacional genera presión, la confianza para invertir en México dependerá principalmente de las condiciones de estabilidad, seguridad y certidumbre dentro del país.

Este mayor optimismo entre los empresarios jóvenes merece atención. Sugiere que la edad no solo modifica la percepción del entorno, sino también la disposición a asumir riesgos y construir proyectos de largo plazo. Comprender esa diferencia ayudará a anticipar la forma en que evolucionará el empresariado mexicano durante la próxima década.

*Profesor del IPADE Business School.

**Como coautores en la elaboración de este artículo participaron José Carlos Rodríguez Pueblita y Antonio Casanueva Fernández, profesores del IPADE Business School.

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