El país acepta quedar reducido a socio dependiente de Estados Unidos en todos los frentes, o se convierte en un actor con voz propia en comercio, energía y seguridad

Una respuesta tibia de la OTAN sería una invitación para que Putin siga empujando los límites; una reacción más contundente incrementa el riesgo de una confrontación directa con una potencia nuclear.