


Libertad bajo vigilancia

La era del miedo
Lo peor del miedo no es que paraliza, sino que normaliza. Hace aceptable lo inaceptable. Convierte al ciudadano en súbdito y al disidente en enemigo. Frente a esta era, se vuelve urgente resistir desde la razón, la palabra y la construcción de comunidad.

Las bombas, por precisas que sean, no construyen paz. La historia no se escribe con misiles. Se escribe con acuerdos.

México no es Colombia, pero las similitudes son alarmantes: un crimen organizado que actúa con impunidad, una sociedad atemorizada y unas instituciones que luchan por mantenerse a flote. Este paralelismo no debe ser ignorado: es una advertencia.

Un mercado de violencia


¡No, pues Cuau!

La política de "abrazos, no balazos" fue ineficaz frente a un enemigo que no negocia y opera con lógica de terror sistemático

La muerte no le preocupaba ni le infundía temor. Su verdadero miedo era que las injusticias en México se normalizaran, que otras madres sufrieran, como ella, la pérdida de un hijo en vida.




