Al término de la misa dominical, Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis Primada de México, reveló que el estado de salud del sacerdote Miguel Ángel Machorro aún es delicado luego de que uno de sus pulmones resultará afectado provocando problemas para que respire.

“El día de hoy por desgracia tuvimos un retroceso, porque ha tenido un problema en el pulmón derecho, grave situación para respirar”.

Señaló que Machorro Alcalá continúa intubado y en terapia intensiva, “sigue en esa situación de gravedad”.

Contó que este domingo, antes de presidir la misa de mediodía, el cardenal Norberto Rivera fue al hospital a visitar al sacerdote, pero lo encontró sedado e intubado, “estuvo orando por él y dando consuelo a sus familiares”.

Respecto al proceso judicial, recordó que la arquidiócesis emitió un comunicado en el que muestran su inconformidad porque a su parecer se trató de un dictamen superficial y precipitado.

“No pueden determinar la inimputabilidad de una persona como esta, que presenta una personalidad tan compleja con unos cuantos minutos, eso me parece que no muestra seriedad porque este dictamen se logra después de muchos estudios”

Mencionó que la arquidiócesis se encuentra en pláticas con diversas​ instancias “porque nos parece que la resolución del juez fue totalmente inadecuada”.

Agregó que la decisión del juez es un pésimo ejemplo para la sociedad, puesto que reafirma la idea de que una persona puede cometer homicidio y hacerse pasar por demente para quedar en libertad.

“Vemos como alguien que simplemente se hace el loco, evade la justicia, esto es un problema muy serio. No nos interesa la venganza de ninguna manera, sino la preocupación es que quede suelto alguien que es un peligro para la sociedad”.

Resaltó que para la arquidiócesis, el agresor no les resulta “tan loco” dado que al ser detenido dijo que estaba consciente, además de la forma en la que se acogió a sus derechos, porque se negó a hablar hasta que hubiera un abogado presente. “No creo que sea un loquito cualquiera, que actúe de esa manera y es justamente donde se generan nuestras dudas”.

Valdemar adelantó que la próxima semana tendrán un diálogo con un representante de la Policía Federal, para ver qué protocolos se implementarán y qué se hará para tener más seguridad, en la Catedral, “sobretodo de los fieles, porque esta ocasión la víctima ha sido un sacerdote pero nos preocupa mucho la seguridad de los fieles”.

Destacó que desde hace diez años la seguridad del recinto quedó en manos de la federación porque se trata de un lugar federal, reconoció que los elementos hacen un buen trabajo, pero es insuficiente, “seis elementos son muy pocos, para un recinto que recibe más de doce mil personas entre turistas y fieles cristianos”.

Al ser cuestionado sobre las cámaras de seguridad del sitio, el vocero de la arquidiócesis dijo que hace un año se implementó un sistema de cámaras muy sofisticado, pero que no se contaba con imágenes del ataque, porque desde hace varios meses se decidió interrumpir el servicio porque se habían quemado tres cámaras.

Declaró que en la Catedral existe un problema con las instalaciones eléctricas y se corre el riesgo de que colapsen y ocurra un incendio.

“Hemos dicho a las autoridades pero no nos hacen caso, es negligencia de la autoridad que no ha querido entender este problema, y es responsabilidad del gobierno, porque la catedral no es del cardenal Norberto o de la iglesia, es un recinto federal y le toca al gobierno ser responsable”.

Al igual que el cardenal durante la homilía, Hugo Valdemar mostró su gratitud, al jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, “que tan pronto se enteró del asunto giró instrucciones para trasladar al padre a Tlaxcoaque, de ahí al hospital en helicóptero, gracias a eso se salvó sino hubiera muerto desangrado”.

Por último, el padre Hugo Valdemar afirmó que la entidad más peligrosa para ser sacerdote es México, “como pasa con ustedes los periodistas, por desgracia las profesiones que más víctimas han tenido durante lo últimos años han sido los periodistas en primer lugar y luego nosotros los sacerdotes”.

Lamentó que se haya perdido todo sentido del respeto de la sacralidad, y que el hecho de que alguien sea sacerdote no le importe al crimen organizado, “ha habido secuestros ,extorsiones, asesinatos de sacerdotes y esto también pone una gran inseguridad en las personas porque así lo dicen, si no respetan a un sacerdote, no respetan a nadie, si no respetan un lugar sacro como es la catedral ya no nos podemos sentir seguros en ningún lado”.

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