Más Información

Caso Epstein: Sheinbaum reacciona sobre supuestos mexicanos mencionados; participaremos en investigación de EU si se solicita

Corte fija criterio para registrar a menores nacidos por gestación subrogada en CDMX; Batres advierte riesgos de explotación
justiciaysociedad@euniversal.com.mx
Los problemas de coordinación que existen entre diferentes unidades de la Procuraduría General de la República (PGR) han generado dificultades para la investigación del caso de los 43 normalistas desaparecidos, según se desprende del informe final del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
Las dificultades consisten en la pérdida o contaminación de pruebas, un mal manejo de las posibles escenas de un crimen y falta de protección para el resguardo de evidencias.
Según el informe, estos problemas se han presentado por la confrontación que se ha dado en el interior de la PGR entre las subprocuradurías de Derechos Humanos, Prevención del Delito y Servicios a la Comunidad (SDH), a cargo de Eber Omar Betanzos Torres, y la Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido), de Gustavo Salas Chávez.
El pasado martes 26 de abril, EL UNIVERSAL dio cuenta de que esa confrontación llevó a que ambas subprocuradurías se disputaran la custodia de Gildardo López Astudillo, El Gil, señalado por la PGR como uno de los autores materiales de la desaparición de los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa.
El GIEI también ha acusado al director de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón, de realizar diligencias que no están incluidas en el expediente, lo que también ha afectado la indagatoria.
Como consecuencia, abunda el informe del GIEI en otro de sus apartados, se ha dado una “fragmentación perniciosa de la investigación”, puesto que cada equipo realizó diligencias en el inmueble ubicado en la comunidad de Pueblo Viejo del municipio de Iguala, Guerrero, sin dar cuenta a las otras partes de los resultados que obtuvieron.
“Se evidencian los problemas de coordinación que existen entre diferentes unidades, cuando posibles responsables son investigados por diferentes unidades sin la comunicación adecuada. Es un ejemplo claro de efectos perniciosos de la fragmentación de una investigación. Cada equipo realizó investigaciones sucesivas sin tener conocimiento de los indicios o hallazgos que otra unidad había tenido”, señala el reporte.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]












