Caminar, saltar, bailar y jugar con la familia, por ejemplo, pueden ser los mejores aliados para mantenerse activos físicamente y reducir las probabilidades de presentar alguna enfermedad crónico-degenerativa.

Y es que, la falta de ejercicio es uno de los principales factores de riesgo para padecer sobrepeso, diabetes y enfermedades cardiovasculares, afirmó Carmen Ruiz Monroy, nutrióloga clínica y de deporte.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inactividad física ocupa el cuarto lugar entre las principales causas de mortalidad a nivel mundial y se estima que 3.2 millones de personas mueren cada año por esta razón.

En México, por ejemplo, la última encuesta “Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico (Mopradef)”, realizada en noviembre de 2015 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), revela que 56 por ciento de la población mayor de 18 años y de áreas urbanas, es inactiva físicamente.

De ellos, indica, 58.2 por ciento son mujeres y 41.8 por ciento hombres. En tanto que del 44 por ciento de la población activa físicamente, 54.2 por ciento son hombres y 45.8 por ciento mujeres.

Ante este panorama, Ruiz Monroy resaltó la importancia de realizar al menos 30 minutos diarios de alguna actividad física, pues cualquier movimiento corporal que implique un gasto energético es fundamental para mejorar la salud y la calidad de vida.

“Esto incluye caminar, bailar, saltar la cuerda, usar la bicicleta y jugar al avión y/o pelota con la familia, actividades sencillas y divertidas que las generaciones de antes realizaban en su infancia”, expresó en entrevista con Notimex.

En el Día de la Actividad Física, la también experta en deporte dijo esta práctica no debe confundirse con “deporte”, cuyo fin es realizar una serie ejercicios planeados, repetitivos y reglamentados para una competencia, por ejemplo.

Contrario a ello, la actividad física está relacionada con el tiempo y la intensidad. “Si caminamos 100 pasos por minuto propiciamos un gasto energético porque movemos una gran cantidad de músculos, no solamente las piernas, y si lo hacemos de manera correcta y llevamos la bolsa del súper incrementamos la intensidad”, comentó.

En ese sentido, comentó que cada persona debe caminar como mínimo 150 minutos a la semana, es decir, la suma de 30 minutos diarios, y recomendó que toda actividad puede hacer en periodos de 10 o 15 minutos, por ejemplo, mientras acompaña a la pareja o al amigo, después de comer, antes de llegar a la casa o al trabajo y al pasear al perro.

Pero, enfatizó Ruiz Monroy, para tener mejores beneficios en la salud es recomendable superar o duplicar ese tiempo y, sobre todo, realizar una actividad importante y adecuada al estilo de vida de cada quien, además de combinarla con otro tipo de ejercicios.

La entrevistada subrayó que la actividad física ofrece muchos beneficios en la prevención y control de enfermedades crónico-degenerativas, como cardiovasculares, hipertensión, obesidad, diabetes, cáncer, osteoporosis y fortalece el sistema inmunológico.

También mejora el flujo sanguíneo y de oxígeno al cerebro, lo que permitirá a la persona tener mejor memoria y mayor concentración en sus actividades y/o habilidades que los requieran.

De igual forma, indicó, favorece la salud ósea y al sistema digestivo, al evitar el estreñimiento o distención abdominal por permanecer sentados mucho tiempo. “Se vuelve un círculo vicioso y tenemos beneficios desde la punta del cabello hasta el dedo pequeño del pie”, comentó.

Ruiz Monroy consideró que si bien la falta de tiempo es uno de los principales enemigos para la actividad física, el mayor reto es la “falta conocimiento y atención en distribuir las 24 horas del día en comer, descansar, divertirse y hacer ejercicio, entre otras”.

Aunado a ello, los cambios y evolución de la sociedad representan un obstáculo y conducen al sedentarismo, un hábito nocivo que es ya considerado una enfermedad.

En ese tenor, ejemplificó que los adultos suelen decirles a los pequeños “no corras, no te muevas, no brinques y quédate sentado”, lo que los ha hecho cada vez más sedentarios. Lo mismo ocurre con las parejas porque prefieren quedarse sentados viendo una película, que salir a bailar o jugar futbol.

En los adultos mayores ocurre algo similar. “Los hijos y/o nietos les acercan todo hasta donde estén y evitan que ellos se paren o muevan por miedo a un posible accidente; con esto realizan menos ejercicio y deterioran su calidad de vida”, acotó.

Por ello, Ruiz Monroy exhortó a las personas a encontrar el espacio y el tiempo adecuado para realizar, solas o acompañadas, una actividad física acorde a su estilo porque “tanto comer como tomar agua y moverse son uno de los mejores placeres de la vida”.

En el 2002, mediante una resolución, la OMS instó a los estados miembros a sumarse a una celebración anual el Día Mundial de la Actividad Física o Move for Health, con el propósito de promover la actividad física para conseguir buena salud y bienestar entre la población.

afcl

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