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erika.monroy@eluniversal.com.mx
El Rey León y Wicked podrían ser las últimas producciones de gran formato que OCESA teatro traiga al país, pues según Federico Gónzalez Compeán, director de CIE y el productor Morris Gilbert, la era de las grandes obras teatrales de Broadway en México se acabó.
“¿Qué falta por traer?”, se pregunta Gónzalez Compeán. Luego de haber producido las versiones locales de La Bella y la Bestia, Mary Poppins, El violinista en el tejado y Chicago, entre otros, ahora sólo queda seguir buscando historias nacionales.
Con ejemplos como Si nos dejan, Verdad o reto, Bésame mucho y Mentiras, los productores teatrales están dispuestos a seguir invirtiendo en estas puestas que representan un nivel de riesgo menor.
Y es que El Rey León y en su momento Wicked necesitaron de una gran inversión que el público tuvo que pagar con el boleto de entrada.
“Cuando es una producción internacional debe de tener el mismo precio que el de su lugar de origen, porque lo único que les ahorramos es el boleto de avión y el hospedaje”, dijo González Compeán durante el Foro Content Capital, primera reunión sobre contenido en nuestro país.
Morris comentó que en México se necesitan más foros para el teatro. Puntualizó que actualmente no hay teatro que no esté ocupado, por lo cual es difícil encontrar un lugar donde montar una nueva obra.
“Creo que en lugar de haber una falta de talento hay una falta de oportunidades. Sé que hay muchos jóvenes productores que están como cuando nosotros empezamos”, explicó.
El productor agregó que el teatro no es algo que vaya a morir, dado que es un acto en vivo, sin embargo, reconoce que ahora es más difícil atraer a las personas a los foros.
“Ahora tenemos que seducir y convencer a las personas para que salgan de sus casas, dejen de ver Netflix y se enfrenten al caos de la ciudad para ver nuestros espectáculos”, dijo.
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