No sólo los ciudadanos y los académicos, también los funcionarios públicos admiten que la migración ha dejado en jaque al menos a 20 municipios de Zacatecas: “Se están convirtiendo en pueblos fantasma”, dice la gente al referirse a las localidades.

Ignacio Fraire Zúñiga, representante del Instituto Nacional de Migración (INM) en esa entidad, explica en entrevista que “si aquí hay un millón y medio de zacatecanos, en Estados Unidos hay otro millón y medio”.

Refiere que Zacatecas es el tercer estado con más migrantes, sólo por detrás de Michoacán y Oaxaca.

“Este éxodo no nos debe llenar de orgullo, la gente que migra a otro país nunca lo hace por gusto, sino por necesidad y es algo que no quisiéramos. [La movilidad] debería ser algo opcional para la gente y no una obligación para tener una mejor calidad de vida”, señala el funcionario.

Detalla que este suceso se presenta principalmente en la región de los cañones, en municipios como Jerez, Tlaltenango, Jalpa, Juchipila, Nochistlán, Fresnillo, Sombrerete, Río Grande, Juan Aldama y Miguel Auza.

Y si bien la migración se ha convertido en una problemática reconocida desde hace años por el gobierno estatal, Fraire Zúñiga destaca que la salida de sus paisanos también ha beneficiado a través de las remesas que envían desde Estados Unidos.

“La mayoría tiene un pariente, amigo o un primo del otro lado de la frontera. Lo que ingresa de remesas es muy parecido a lo que invierte la federación en todo el estado, y Zacatecas ha evolucionado en su presupuesto anual hasta 25 mil millones de pesos.

“El dinero que los zacatecanos envían es la segunda fuente de ingresos más importante, le brinda subsidio a nuestra economía”, recalca.

Javier Mendoza Villalpando, delegado de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en Zacatecas, resalta también este tema: “El total del presupuesto para la entidad es como de 26 mil millones de pesos y hablamos de casi 18 mil millones de pesos en el envío de remesas, ésa es la importancia que tienen nuestros connacionales en Estados Unidos”.

Rodolfo García Zamora, catedrático e investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), critica que en cuatro décadas las autoridades mexicanas no han sido capaces de ofrecer a sus ciudadanos oportunidades de trabajo y educación para que no abandonen el país.

“Durante por lo menos 40 años la migración bilateral México-Estados Unidos se convirtió en una válvula de escape a los problemas de falta de crecimiento, desarrollo, pobreza y marginación, que son consecuencia del modelo económico neoliberal”, abunda el especialista.

Contrario a los funcionarios públicos, García Zamora, quien ha estudiado el tema migratorio la mayor parte de su vida, opina que las remesas han sido un paliativo a las carencias sociales, económicas y laborales que enfrentan los zacatecanos desde hace años.

“En Zacatecas tenemos 100 años con migración internacional y con los miles de millones de dólares que ingresan al año no hemos subsanado la marginación y la falta de empleo”, explica el catedrático.

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses