Luis Raúl González Pérez

, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), afirmó que el cierre de fronteras, la construcción de muros y los obstáculos policiales a la circulación de personas migrantes no detendrán su intención por alcanzar el destino pretendido, además que hacen falta esfuerzos significativos de los países destino de los flujos migratorios masivos para informar a sus ciudadanos las ventajas de esos procesos, con el fin de evitar el surgimiento de fenómenos xenófobos .

“El racismo, xenofobia y las nuevas formas de exclusión y discriminación son causas y consecuencias del discurso de odio que creíamos sepultado en el siglo pasado, cobran vigencia en el tiempo actual con una retórica que degrada, intimida y promueve prejuicios e incita a la violencia contra personas y comunidades por motivos de raza, diversidad cultural, condiciones sociales y económicas o diferencias religiosas”, dijo.

Al participar en el XXII Congreso de la Federación Iberoamericana del Ombudsman (FIO), que se realiza en Panamá, González Pérez llamó a los titulares de derechos humanos de la región a tomar conciencia de la firma del Pacto Mundial para una Migración segura, ordenada y regular, para actuar de manera solidaria, firme y comprometida, con el objetivo de que sus acciones impacten a los Estados en el desarrollo e implementación de políticas favorables a migrante s.

El ómbudsman nacional consideró que la promoción del discurso de odio se ensaña con los grupos más vulnerables, como son los migrantes y refugiados, debido a desde las más altas esferas de poder se promueve el rechazo extremadamente violento en su contra.

“Desde la lógica de los derechos humanos hemos aprendido que un prejuicio lleva a la discriminación; la discriminación, a la persecución, y la persecución, al exterminio”, comentó.

Señaló que ante el fenómeno migratorio se debe de asumir el compromiso y responsabilidad como ombudsperson, para mirar a la migración desde el enfoque de la dignidad humana, con base en los instrumentos vigentes y entendimientos universales sobre seguridad humana y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

En este sentido manifestó que las instituciones y defensores de los derechos humanos de las personas migrantes deben actuar conjuntamente con organismos internacionales y locales, y precisó que las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos (INDH) están expectantes del curso de las negociaciones intergubernamentales de este año, que concluirán en el documento que se firmará en Marruecos en diciembre próximo.

“Debemos ser congruentes con nuestras declaraciones, discursos y acciones. Conjuntar los elementos que nos conduzcan a proteger la dignidad y los derechos humanos de aquellos que transitan o llegan a nuestro país, de la misma manera como exigimos lo mismo para nuestros connacionales en contexto de migración en otros países”.

Enfatizó la necesidad de que la dignidad de la persona y el derecho al asilo permeen los sistemas legales de muchos Estados, y dijo que es competencia de los ombudsperson impulsar la ratificación de los instrumentos internacionales que han sido firmados por los Estados para la protección de los derechos humanos.

El presidente de la CNDH exhortó a los titulares de derechos humanos de Iberoamérica a que el resultado de este congreso sea llevar a la acción, a la solidaridad y a la responsabilidad para atender las necesidades y derechos humanos de los migrantes.

afcl

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses