La cancillería siria considera la llegada de los militares como una peligrosa invasión y violación a la soberanía del país; que esta acción “ilegal” ha tenido lugar sin el consentimiento del gobierno de Bashar al Assad

El 7 de marzo se reanudan las negociaciones sobre el conflicto en el país; Consejo de Seguridad de la ONU urge a enviar ayuda humanitaria a la población