El viernes, mientras el Monterrey aniquilaba al Necaxa sin esforzarse mucho, recordé aquella vieja frase que solía escuchar en las comidas familiares: “Aquí, siempre copiamos lo malo”. Y es que, de cierta manera, ya logramos emular a las grandes Ligas de Europa

Un mensaje claro para las directivas y técnicos que siempre buscan poner esa frase de pretexto, cuando la verdadera falla es no haber tenido una planeación correcta entre torneos