La historia reciente nos enseña que donde se queda el ejército gringo, los conflictos crecen, explotan y se incendian, y al cabo de una década no vuelve a crecer ni el pasto sobre el suelo quemado.

Se dice que el miedo es la mera reacción momentánea y del presente que nos hace responder, mientras que el temor es un constante miedo a una u otra cosa.