Tomar medios de comunicación se ha hecho algo tan normal en México que pasa desapercibido. Estaciones de radio en Guerrero, Michoacán, Chiapas y Oaxaca han sido secuestradas por varios minutos para dar micrófono abierto a los radicales

Aquí tenemos nuestros Orlando todos los días, pero parece que nos gusta el terror. O ya nos acostumbramos. Es más fácil culpar al gobierno. ¡Qué miedo enfrentarse a los malos!