No entiende Juan Pueblo que se puede estar peor de lo que se está hoy. Lo único que entiende es de emociones y la vendetta es una emoción tan intensa por ser tan destructora

Hay tanto rencor en el ambiente que nos extraviamos en las causas para convertir nuestra rabieta y nuestros berrinches en destrucción. Muchas publicaciones se han vuelto, más bien, catálogos del contentillo social. En algunos casos ya estamos ante el peor escenario: no es el gobierno el censor sino el pueblo quien exige la censura

La bella ingenuidad de la 4T creo que está basada justamente en esa vieja premisa de Rousseau en torno a la bondad de la humanidad que, al final, resulta utópica