No importa si es futbolista, director técnico, masajista o el dueño del equipo, el tema “errores arbitrales” debería estar prohibido

Se genera una oportunidad histórica para que las mujeres que han vivido abusos y violencia de género por los futbolistas, directivos y agremiados, y que han sido silenciadas o negociado que no hablen, puedan por fin liberar ese peso