Según fuentes del Departamento de Defensa de EU, la suma destruida con el bombardeo es de millones de dólares; la operación es parte de la estrategia para minar los recursos de los yihadistas

Edward Archer, presunto seguidor del EI, enfrenta cuatro cargos: el de intento de asesinato, el de asalto agravado a un agente de policía, el de puesta en peligro temeraria de una persona y el de hacer amenazas terroristas