El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos concluyó su visita a México. En su conferencia de cierre, Volker Türk, señaló los grandes desafíos para los derechos humanos en el país: la crisis de violencia, la impunidad prevaleciente y la tragedia de la desaparición de personas. Así como medidas y políticas que comprometen la vigencia de los derechos como la militarización, la prisión preventiva oficiosa y la reforma judicial.
La seguridad pública y la impunidad en México son dos temas de significativa preocupación. La corrupción, la fragilidad institucional y la multiplicidad de corporaciones de seguridad no generan condiciones para atender de forma adecuada la crisis de violencia. De manera tangencial, expresó la crítica a la militarización de la seguridad al plantear la necesidad de replantear las estrategias de seguridad, fortalecer las instituciones civiles mediante la profesionalización y rendición de cuentas. El Alto Comisionado señaló que en México la violencia feminicida implica la muerte de 7 personas al día y expresó su preocupación por los niveles de agresiones a personas que defienden derechos y personas periodistas.
Sobre la prisión preventiva oficiosa, Volker Türk fue contundente en señalar que esta medida prevista en la Constitución viola derechos humanos. Por ello, alentó a que su imposición se realice siempre bajo control judicial, a privilegiar medidas alternativas en libertad y a reducir la saturación de las prisiones.
Sobre la reforma judicial, las observaciones parecen centrarse en una crítica al diseño actual de elección de personas juzgadoras: se planteó la necesidad de preservar la independencia de las instituciones judiciales, su integridad y competencia profesional y que las y los jueces cuenten con salvaguardas efectivas frente a injerencias indebidas. Esto corresponde a un modelo que actualmente no impulsa los méritos y la capacidad profesional, sino la popularidad y la identificación política.
Aunque no se pronunció expresamente sobre el proceso en curso ante la Asamblea General de la ONU por la situación de la desaparición de personas impulsado por el Comité contra las Desapariciones; Volker Türk señaló que la desaparición y los impactos que tiene en miles de familias son cuestiones innegables y que tanto el Comité contra las Desapariciones como la Oficina del Alto Comisionado pueden brindar su cooperación y asistencia, centrando su discurso en la construcción de soluciones a este tema.
La crisis de desaparición señaló, requiere de un compromiso nacional que vaya más allá de un gobierno y del discurso para construir un proceso de verdad y justicia que no se politice, sino que coloque a las personas al centro de las acciones del Estado. Esto significa dejar de eludir y relativizar el tema para asumirlo con seriedad y dar pasos en la construcción de una política de Estado.
Como hace una década cuando su antecesor Zeid Ra'ad Al Hussein expresó su preocupación por la crisis de impunidad, tortura y desaparición, Volker Türk señaló que las violaciones de derechos humanos que encontró en México tienen un carácter estructural. Como otros mecanismos lo han señalado, cuestiones como la desaparición, la tortura y las detenciones arbitrarias, siguen siendo violaciones con un carácter generalizado.
El Estado mexicano tiene la oportunidad de iniciar una nueva etapa sobre la base del reconocimiento de la magnitud de la crisis o mantener la descalificación al mensajero. La clase política debe dejar de despolitizar el tema de los derechos humanos. Por su parte, la sociedad civil y las instituciones académicas pueden comprometerse a ofrecer su acervo de conocimiento. Se trata de sumar para cambiar el entorno. La visita debe ser un punto de inflexión para superar la crisis.
Coordinador de la Maestría en Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana Puebla.
@hele_simon
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