En nuestra historia mexicana contamos con muchas biografías de personajes que siendo hijos de presidentes no supieron honrar con dignidad ese legado.
Existen excepciones ilustres y otros casos realmente penosos.
Por ejemplo el de Juan Nepomuceno Almonte, hijo del Generalísimo Morelos, a quien no le hizo falta ser Presidente para legarnos instituciones jurídicas y políticas: su hijo fue conservador y monárquico.
No registramos de las hijas de Juárez escándalos ni comportamientos indebidos como tampoco de Porfirio Díaz, aunque sí de su yerno.
Madero tuvo un hermano inocente que fue asesinado brutalmente pero no recordamos conductas excesivas ni escandalosas de sus herederos.
Obregón tuvo hijos dedicados a la agricultura con dedicación; los hijos de Plutarco Elías Calles incurrieron en tráfico de influencias y se involucraron en negocios turbios, acumularon deudas.
Lázaro Cárdenas del Río tuvo muchos hijos, sin duda el más conocido es Cuauhtémoc Cárdenas, quien ha llevado con dignidad y honradez esa relación filial, su conducta recta y honorable es reconocida en toda América Latina por su aportación a la democracia; un nieto del Presidente Cárdenas hoy, se conduce con dignidad y talento en el gabinete de la Presidenta Sheinbaum.
Ávila Camacho tuvo mala fortuna con la conducta de su hermano Maximino, quien es el prototipo de abuso de poder y tráfico de influencias, al parecer una obra literaria magistralmente retrata esos excesos: Arráncame la vida, de la brillante escritora Ángeles Mastretta.
Miguel Alemán Valdés abre un ciclo civilista en el poder presidencial en México, notables historiadores, incluidas las colecciones sobre la Revolución mexicana de El Colegio de México, califican al sexenio de Alemán como uno de los más corruptos; su hijo repitió ser gobernador de Veracruz, dirigiendo con prudencia al estado; un nieto del Presidente ha tenido severas dificultades para dirigir sus negocios.
Don Adolfo Ruiz Cortines fue un hombre honesto, inteligente y prudente, cuidó que su familia no quedase involucrada en negocios al amparo del poder.
Adolfo López Mateos tuvo hijos dentro y fuera de su matrimonio y adoptivos, no existen registros de que sus hijos estuviesen envueltos en casos de enriquecimiento inexplicable.
La gestión de Gustavo Díaz Ordaz está obnubilada por los acontecimientos de Tlatelolco en 1968. Fue una dura respuesta del Estado mexicano al movimiento estudiantil, acción injustificable, todavía incomprendida y repudiada por la mayoría de los mexicanos.
Su familia también estuvo sometida a presiones sociales por estos acontecimientos.
Uno de sus descendientes se dedicó a la música rock y sostuvo relaciones amorosas con gente del espectáculo, no se conocen tráfico de influencias ni desvío de recursos públicos.
Luis Echeverría tuvo una familia polémica tanto con su cónyuge como también por hermanos e hijos.
Fue un periodo de control político estricto sobre los medios y la opinión pública.
Al final de su vida el ex-presidente enfrentó disputas familiares por el control patrimonial y por la forma de conducir sus relaciones laborales con el personal de apoyo.
José López Portillo, un presidente con una cultura política y jurídica formidable, en la cúspide del poder sexenal se dejó llevar por olas pasionales que le restaron prestigio.
Su familia estuvo envuelta en escándalos, incluso sus hermanas dotadas de poder.
Se ha intentado descalificar el desempeño público de su primogénito José Ramón López Portillo; en realidad es un hombre formado en las mejores escuelas económicas de la Gran Bretaña alcanzado el grado de Doctor: hace relativamente poco tiempo presentó un libro bastante bien armado.
Su legado patrimonial en Cuajimalpa se ha estado fraccionando y fuera de escándalos mediáticos, la corrupción de su gobierno y mal manejo de las finanzas públicas, luces y sombras rodean la imagen de López Portillo.
Miguel de la Madrid fue la respuesta del régimen priista a los escándalos de López Portillo, a rescatar la economía y gestionar los sismos.
Fue un hombre honesto y austero con una familia tradicional católica.
Uno de sus hijos sigue hoy sus pasos dentro de la política con formación académica sólida y una trayectoria relevante dentro de la Administración Pública.
Carlos Salinas de Gortari es el precursor de la modernización mexicana en la era neoliberal, como lo selló nuestra inserción a los mercados mundiales y el develamiento de nuestro potencial competitivo a la exportación.
Su familia no estuvo exenta de ambiciones y tráfico de influencias, sobre todo su hermano Raúl y su hermana.
Siendo Presidente sus hijos eran muy pequeños, algunos medios relatan que con los años uno de sus hijos participó en la conformación de una organización con fines poco claros.
Vicente Fox marca el inicio de una transición democrática centrada en la alternancia política, su campaña presidencial fue exitosa y despertó amplias simpatías hacia un cambio democrático centrado en el régimen, el cual no ocurrió.
Contrajo segundas nupcias y los hijos de su cónyuge fueron señalados por prácticas de tráfico de influencias y negocios, de modo que sin profesión ni historial empresarial, se convirtieron en prominentes acaudalados.
El periodo de Felipe Calderón consolidó la estabilidad económica y el establecimiento del seguro popular con una amplia cobertura.
Los hijos de Calderón no presentan incidentes que alteren la vida pública.
Con el paso de los años el hijo mayor de Felipe Calderón ha sostenido debates públicos e intercambiado insultos con Noroña, cuestionando su falta de congruencia y consecuencia entre el decir y el hacer.
Enrique Peña Nieto vio colapsado su gobierno por dos acontecimientos: los escándalos de la Casa Blanca y el Asesinato de 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero.
La corrupción fue generalizada y el caso de la Estafa Maestra y el Infonavit ocuparon sendas notas en la agenda pública.
Incidentes aislados, menores, describen la vida cotidiana de los hijos del Presidente Peña Nieto.
Andrés Manuel López Obrador se convirtió en la esperanza de cambio profundo de México, presentó diversas iniciativas de reforma constitucional para asegurar una República social.
En automático la conducta de sus hijos ha debido estar bajo estricto escrutinio por el doble compromiso que deben tener con los postulados éticos, de austeridad y recta razón que dicta la Cuarta Transformación.
La Presidencia de la República sigue siendo la institución política por excelencia de México, se debe honrar por todos los ex Presidentes, y respetar, como lo hace ahora la Presidenta Sheinbaum en ejercicio de sus facultades constitucionales, ella y toda su familia.
El electorado merece una clase política capaz, eficaz y honesta, faltando mucho por alcanzarse.
Hoy, diversas autoridades, poderes y agencias de los Estados Unidos cuestionan presuntas inconfesables vinculaciones con el crimen por toda la clase política mexicana, que ya impactan y dificultan la economía, la inversión y el prestigio de México en el mundo.
Para que nuestra soberanía sea respetada debemos nosotros internamente respetar primero a nuestras instituciones, mientras millones de mexicanos conservan y practican valores cívicos, éticos y republicanos.
Pedro Isnardo De la Cruz es Doctor en Ciencias Políticas y Sociales y profesor en la UNAM. Publicó en 2017 Decisiones estratégicas presidenciales en EUA: El aprovechamiento de la ocasión en crisis de Seguridad nacional y Terrorismo. George W. Bush y Barack Obama (2001-2012).
Juan Carlos Reyes Torres es Licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana, con estudios en Ciencia Política y Administración Pública por la UNAM y profesor de Teoría del Estado.
Coautores de Para entender la 4T (2019), con el sello editorial de Stonehenge México.
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