Texto: Liza Luna
Muy lindas las flores y ricos los chocolates para este San Valentín, pero no duran comparadas con la ternura de las caricaturas de Amor Es…; estos dibujos creados por Kim Casali representaron lo que, según ella, era el romance y afecto entre parejas, convirtiéndose en una marca de alcance mundial.
Las caricaturas de Love Is… son muy peculiares: una mujer rubia y un hombre de cabello oscuro, con cabezas más grandes que sus cuerpos y casi siempre sin ropa, en momentos de la vida cotidiana que representan su entrega como pareja. No tienen tintes eróticos, como podría pensarse al estar desnudos, sólo se trata de la tierna representación gráfica del amor.

Lee también Cinco pelis mexicanas que retratan los vericuetos del amor
Hace 56 años, Kim Casali convirtió las notas románticas que hacía para su pareja en una caricatura de alcance mundial, llena de romance, devoción y afecto para todos los corazones. La colección Amor Es… tiene al menos una frase para cada persona, porque los sentimientos podrán ser únicos, pero las palabras nos impactan a todos.
Corría 1967 cuando la neozelandesa Kim Grove envió una sencilla postal al italiano Roberto Casali, mientras ella visitaba la montaña Mammoth, en California. Ambos se conocieron una semana después del día de San Valentín ese mismo año y en poco tiempo quedaron prendidos uno del otro.
“Hola desde la nieve. El fin de semana habría estado mucho mejor si también estuvieras aquí. Nos vemos pronto”, se leyó en su postal.
Lee también Dos militares y un político que sucumbieron al amor
Ese mensaje podría parecer mundano, algo que muchas parejas se decían con más romanticismo en sus cartas hace décadas o ahora por el chat de WhatsApp, pero lo importante de aquella postal fue que Grove se dibujó a sí misma. Una mini-Kim sin ropa acompañó la misiva, boceto con cabeza y cuerpo de globo, a tinta azul y una dulce sonrisa; ese fue el comienzo de Love Is…
De acuerdo con Los Angeles Times en 2011, Kim solía crear y esconder notas con dedicatorias amorosas para que Roberto las encontrara en cajones, bajo su almohada o en sus bolsillos, como muestra de amor y con versiones caricaturizadas de ambos para embellecer sus románticos recados.
De acuerdo con el álbum de estampas que se vendió en México en los años 70, Kim tenía mínima experiencia en dibujo, con un simple curso por correspondencia cuando estudiaba la secundaria. Sus bosquejos eran a lápiz y en cualquier papel que tuviera cerca; “tengo que estar de humor, si estoy enojada o triste no puedo dibujar”.
Lee también Las declaraciones de amor en los años 20
La característica frase “Amor Es…” apareció en las notitas amorosas de Kim hasta su tercer año de noviazgo con Roberto, cuando ella sentía tantas cosas por su enamorado, pero sólo era “capaz de dibujar lo que no se atrevía a decir”.
Aunque estas dedicatorias tenían un remitente único, Grove consideró que sus creaciones pudieran agradar a otras personas y para 1968, complementó su trabajo como secretaría para hacer pequeños folletos con las caricaturas de ella y Roberto, junto con pensamientos amorosos genéricos para venderlos a precio de dólar.
Pero Roberto Casali no quería que la creación de su amada se quedara en simples folletos y en 1969 envió algunos dibujos de Kim a Los Angeles Times. De acuerdo con el sitio The Cartoonists, la primera edición de Love Is… para el diario californiano se lanzó el 5 de enero de 1970, con Kim Grove dibujando y escribiendo un cartón al día.
Lee también La tira cómica de los años 20 que antecedió a “Cantinflas”
En cuestión de semanas, Love Is… se convirtió en una caricatura sindicada por el Tribune Content Agency. Un cartón o tira cómica sindicada implica que el trabajo del cartonista se ofrece a cualquier medio impreso –nacional o internacional– para que exhiba en sus páginas como si fuese una franquicia, lo que aumenta su fama.
Desde 1970, las viñetas de Love Is… aparecieron en periódicos de más de 50 países y se tradujo a 25 idiomas. Según su página oficial, hasta 2024 se registraron 12 mil cartones para diferentes publicaciones.
Para 1971, Kim por fin se casó con su amado y durante un tiempo todo parecía ir viento en popa para los Casali, con la creciente fama de su caricatura y la llegada de sus dos hijos, pero en 1975 recibieron la peor noticia con el diagnóstico de cáncer testicular en etapa terminal para Roberto.
Kim se mantuvo cinco años como encargada de las caricaturas diarias de Love Is…, pero frente a la enfermedad de su esposo, optó por contratar un “dibujante fantasma” que firmara por ella. El elegido fue el ilustrador británico Bill Asprey, quien desde 1975 escribe y dibuja los cartones.
Lee también Escribir cartas de amor alguna vez fue negocio
La historia de amor que inspiró Love Is… tuvo una abrupta conclusión en 1976, cuando Roberto falleció apenas nueve años después de conocer a Kim. A pesar de su partida, el matrimonio Casali continuó con su romance a través de su versión caricaturizada.
En sus cinco décadas de historia, la ternura de Love Is… brincó de las páginas de periódico para también adornar postales, tazas, playeras, estampas, aplicaciones de celular, chicles y hasta corcholatas de Coca Cola.
Para los años 90 y tras la caída de la Unión Soviética, Rusia recibió en su mercado el chicle Love Is…, con “pequeñas imágenes sobre amor, relaciones, apreciación, humildad, esperanza, ternura y entendimiento”, según se leyó en su página oficial.
Lee también El suicidio de un médico que no encontró cura para el amor
En su texto The Kiwi Behind those iconic Love Is… Cartoons, Constance McDonald comentó sobre otros comestibles de la marca de Kim Casali. Francia tuvo un caramelo con la imagen (vestida) de mini-Kim y mini-Roberto en sus envolturas, llamado L’amour c’est o El amor es; Turquía tiene su chicle Aşk o Amor, al igual que España y Alemania, con empaques que muestran viñetas de la caricatura.
Cuando mencionamos las corcholatas de Coca Cola, nos referimos a la campaña que se lanzó en México a principios de los 70. Según mencionó el usuario de YouTube, Jimmy Coke, al reverso de cada tapa venía una caricatura de Kim o una frase que decía “Amor es… Compartir”; el objetivo era encontrar las corcholatas emparejadas.
México y Latinoamérica se familiarizaron todavía más con las caricaturas de Kim Casali a través de su famoso álbum de estampas, lanzado en 1972 y 1973 (según recuerdan algunos usuarios de redes sociales), generando grandes recuerdos a varias generaciones de niñas y adolescentes.
Lee también Los álbumes de antaño y la emoción de intercambiar estampas
Por menos de 20 pesos de ese entonces se podía adquirir una de las ediciones del librillo de Amor Es…; la primera tuvo 288 casillas para colocar los románticos pegotes, seguida por una de 384; cada sobre de estampas se vendía a peso, con 3 o 4 viñetas.
Este álbum representó “el esfuerzo editorial más importante en su género, pues se ha logrado reunir una de las colecciones más completas de los trabajos de Kim”, según se leyó en su contraportada.
Cuando este libro de estampas hace su aparición en redes sociales, ya sea para venderlo u ofertando sus estampas, los comentarios nostálgicos no se hacen esperar.
Lee también El encanto de los regalitos que venían en las golosinas de antaño
Usuarios de diferentes edades recuerdan sus horas de recreo en la escuela intercambiando estampas repetidas, lo difícil que era encontrar una de las caricaturas o reconocen algún mensaje sobre el amor de pareja retratado por mini-Kim y mini-Roberto que se quedó con ellos para su vida adulta.
En la publicación de El México Que Se Nos Fue, en Facebook, aparecen varios usuarios que guardaron con cariño su álbum Amor Es…; algunos incluso hicieron sus propias versiones de las caricaturas para obsequiarlas a su novio o novia del momento.
La fama de Amor Es… inspiró a otros productos a lanzar su propio álbum de estampas, como Tú y Yo de los años 80, cuyas viñetas mostraban a diferentes animales con frases románticas; o los dibujos más sofisticados de Sarah Kay en el librillo Te Quiero de los 70, que también exhibió a una pareja enamorada con su respectiva mención amorosa.
Lee también Las inolvidables corcholatas con sorpresa
Las ediciones de Amor Es… de los años 70 son las más recordadas y solicitadas por coleccionistas, pero no fueron los únicos álbumes que se lanzaron con mini-Kim y mini-Roberto. En años siguientes, se reeditó este librillo de estampas, con algunas ilustraciones en las páginas interiores y una distribución más cursi, pero no tuvo el mismo éxito de los anteriores.
Algunos de los cartones de Love Is… publicados por Los Angeles Times recitaron “Amor es… cuando sólo quiere bailar contigo”, “Amor es… encontrar un arcoíris en cada ducha”, “Amor es… más precioso cuando estás lejos”. Parecería que sólo mostraban romance y ternura, pero otros de sus mensajes generaron detractores.
En su edición del 4 de enero de 1974, el diario californiano publicó el artículo Love Is… Stirring Up a Hornet’s Nest o Amor Es… Agitar el Avispero, donde dio espacio a lectores inconformes con la caricatura de Kim Casali. Los comentarios la tildaron de machista y ofensiva por frases como “Amor es… cuidar el peso por él”, “Amor es… limpiar la basura que él ha hecho sin decir palabra” o “Amor es… lavar la ropa con una sonrisa”.
Lee también Así inició la ley del divorcio en México (parte 1)
La voz más presente fue de la lectora Edith Zaslow, quien repudió el “sexismo” de la caricatura y dijo “¿deberíamos ser etiquetadas como ‘gritonas’ defensoras de la liberación femenina sólo porque insistimos en ser tratadas como personas?”.
La postura de Zaslow recibió el apoyo de otros lectores, como Shirl Brint, quien describió el trabajo de Kim Casali como “estupidez, atraso y falta de consideración hacia las mujeres en todas partes. Por favor, comiencen el año nuevo bien, borrándolas”.
Otro lector, Edward Kranch, aseguró que Love Is… era un “¡desperdicio de espacio en el periódico! Además, siendo soltero y buscando novia, una de las cosas, después del sexo, apariencia y personalidad, es asegurarse de que la novia no tenga los rasgos de esa supuesta idiota de Love Is... ¡La caricatura es terrible y debería irse por un lado!”.
Lee también Así inició la ley del divorcio en México (parte 2)
Pero también hubo defensores de Love Is…, quienes aseguraron que Edith Zaslow y su discurso sobre sexismo se debía a que “nunca experimentó amor real y devoto, de lo contrario no le importaría hacer cosas por otra persona”.
Una lectora que firmó como “la señora de Stanley Krause” aseguró: “Amor es disfrutar limpiando el anillo de baño; amor es alegrarse de que los hombres sean superiores a las mujeres. Amor es querer que tu esposo sea superior a ti, apreciar su cheque”.
Otra respuesta vino de Carole Jo Patch, quien dijo “¿cómo puede alguien mirar la caricatura más adorable y salir con el argumento de dominación? Siempre hay alguien que critica; igual que un país necesita un líder, un matrimonio necesita un líder”.
Lee también Cuando el divorcio era un atractivo turístico en Yucatán
La lectora Ginny Odom también defendió Love Is… y a su creadora: “¡Viva Kim! He recortado y guardado los [cartones] que se aplican a mi vida y nunca encontré alguno ofensivo. Mujeres como Edith Zaslow llevan su causa [feminista] demasiado lejos y arruinan cualquier punto positivo que el movimiento intenta presentar”.
Tras el pesado debate en páginas de Los Angeles Times, la misma Kim Casali sostuvo que su caricatura nunca tuvo la intención de ser sexista o machista y aseguró que “no debo haber ofendido a mucha gente porque hemos tenido éxito”.
No podemos negar que algunas frases no envejecieron tan bien, con posturas que ahora nos parecen sexistas o incorrectas, pero eso no diezma la dulzura que cada viñeta de Love Is… representó.
A sus cinco décadas, Amor Es… se mantiene como una oda al romance, complicidad y unión entre una pareja; su creadora no tuvo la historia de amor que merecía, pero sus dibujos permitieron a otros sentirse igual de enamorados.