Este artículo esboza un panorama general de las principales empresas de IA que crean modelos de IA a través de LLMs (Large Language Models), los instrumentos fundamentales de la IA. Para ello, comentaré solamente las más relevantes compañías norteamericanas, dejando de lado a los fabricantes de chips o semiconductores, la infraestructura básica (“el alma”) de la IA, como NVIDIA,, TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company), que se han convertido en las empresas más grandes del planeta, y otras norteamericanas como Intel.

No está la multinacional Amazon, especializada en , porque no es una empresa exclusiva de IA. Amazon es dueña de Amazon Web Services (AWS), una exitosa plataforma de computación en la nube que también produce sus propias chips, lo que resulta cada vez más pertinente, dada la relativa carencia de semiconductores frente al crecimiento de las empresas de IA.

Tampoco está Apple en la lista, una de las empresas tecnológicas más exitosas del mundo, que durante mucho tiempo fue la , pero no genera sus propios modelos de IA. La modernización de su asistente virtual Siri se basó en la integración del chatbot de OpenAI, ChatGPT, y la herramienta Visual Intelligence.

Las empresas tecnológicas han crecido de forma impresionante, diversificando sus servicios y ampliando sus mercados internacionales. Algunas ofrecen hardware: teléfonos celulares, tabletas, directores de tráfico como Waze y hasta satélites. Los ingenieros que han diseñado sus modelos pueden haber trabajado en varias de las compañías, y algunas de ellas han invertido en las otras tecnológicas.

El mundo de la IA es la rama productiva de mayor dinamismo en la economía mundial y es parte esencial de la competencia geopolítica entre China y EE. UU. Las tecnológicas chinas DeepSeek, Alibaba y MoonShot (hay otras), le pisan los talones a las norteamericanas con menores costos y buscando otros mercados. Esta competencia tiene complejas implicaciones internacionales que habría que analizar por separado.

No puedo dejar de constatar que en los meses recientes, parte importante de la opinión pública mundial ha expresado temores y reservas frente a la creciente relevancia de la IA. Se ha iniciado una seria discusión sobre la forma en los gobiernos deben (o no) regular la operación de la IA para prevenir sus posibles efectos negativos sobre la seguridad de la humanidad, la destrucción de empleos, o la estabilidad de las finanzas internacionales.

Como parte de un nuevo clima de desconfianza frente a las tecnológicas, en 2026 la tecnológica META fue demandada por 52 fiscales estatales de los EE. UU. por programar deliberadamente Instagram y para volver adictos a los menores de edad y recolectar sus datos con fines comerciales. Meta tuvo que llegar a un acuerdo por aproximadamente US$18.000 millones (cantidad reducida frente a sus ingresos anuales de 200 mmd) y hará cambios en el diseño de sus plataformas relativos a los contenidos que ve cada usuario, así como límites de tiempo diarios para los usuarios adolescentes. Ya veremos si estos resultados son relevantes o superficiales.

Como parte del acuerdo, Meta no admitió haber cometido ninguna irregularidad, pero lo que cuenta es el antecedente de llevar a un tribunal a una de las tecnológicas más importantes por el universo de usuarios que atiende.

Como los otros artículos que he elaborado sobre el tema, estas notas están dirigidas a personas no especialistas que empiezan a entender el mundo de la IA y a utilizar sus modelos. Veamos las principales empresas norteamericanas y sus directivos.

1. OpenAI/Chat GPT. Director: Sam Altman (41 años). Proporción aproximada del mercado de AI: 77%, posición dominante que está decreciendo por el avance de las otras tecnológicas. Orientación principal: hacia sistemas de razonamiento profundo, versatilidad y necesidades elevadas de codificación. Número de usuarios individuales: 800 millones y un millón de empresas suscriptoras. El estilo de liderazgo de Altman ha provocado conflictos sobre gobernanza y seguridad de la compañía. OpenAI está asociada con Microsoft y peleada con Elon Musk

OpenAI prácticamente inició la era de la IA en 2018 con sus modelos ChatGPT. Desde entonces, su enfoque se ha desplazado hacia el desarrollo de productos y la captura de un amplio mercado, dejando de lado sus propósitos iniciales de generar sistemas abiertos, es decir no comerciales. La competencia de las otras compañías tecnológicas ha reducido las ventajas que AI logró al principio. En septiembre de 2026 presentó GPT-6 Astra en versión restringida para sus suscriptores, que supuestamente representa un “salto generacional”, cercano a la ambiciosa meta de lograr la AGI —Inteligencia Artificial General, una especie de superinteligencia capaz de razonar de forma autónoma, mejorar tareas humanas de análisis científico y matemático, codificación y ciberseguridad. Todo esto está por verse.

Con sus amplios recursos, las tecnológicas sostienen campañas permanentes en los medios, especialmente en You Tube, para anunciar sus objetivos y sus nuevos modelos. Para OpenAI esto es parte esencial de su eventual salida al mercado de valores, una especie de salto hacia la madurez.

Sobre su nuevo modelo GPT-6 la empresa informa que GPT-5 ya era capaz de razonar “a nivel de doctorado” en temas como matemáticas, ciencias, finanzas, derecho y otros. También puede trabajar con menos “alucinaciones” que los modelos anteriores, o sea errores en sus repuestas y ofrecer a los usuarios un trato personalizado, recordando sus consultas previas y también distintas “personalidades”.

Inicialmente, Elon Musk formó parte de OpenAI, pero salió en 2018 para fundar su propia compañía, llamada xAI. A principios de 2026, Musk decidió demandar a OpenAI por haber transformado su estructura original sin fines de lucro hacia un modelo comercial, pero un jurado rechazó la demanda. La relación de Altman con Musk sigue siendo conflictiva.

2 Google/DeepMind. Director: Demis Hassabis (50 años) Opera dentro del universo de Google, cuyo director es Sundar Pichai. Proporción aproximada del mercado de AI: 9% y creciendo. Número de usuarios: 650 millones. Orientación principal: hacia infraestructura y servicios diversificados de IA. Produce sus propias chips.

Tecnologías DeepMInd fue una compañía británico-estadounidense de de fundada por Demis Hassabis que se integró a Google en 2014.1 Funciona de forma separada de los numerosos servicios que ofrece Google, como su motor de búsqueda (que procesa mil millones de peticiones de búsqueda diarias a nivel mundial), mapas, traducción, servicios de almacenamiento, correo electrónico Gmail, juegos, acceso a documentos, Google Earth, Google Meet, You Tube. Nano Banana Pro podría ser el modelo más avanzado de generación y edición de imágenes. También ha desarrollado sistemas de IA para aplicaciones médicas.

Gemini es la plataforma de IA de Google, ofrecido como “inteligencia generativa” que proporciona asistencia personalizada a sus usuarios con texto, audio, imágenes, y la posibilidad de crear “agentes” que actúen como expertos autónomos para cumplir tareas definidas por el usuario. Su último modelo es Gemini 3.8 Flash, más rápido y complejo que las versiones anteriores.

Recientemente se ha anunciado que Hassabis dejará de ser el CEO de DeepMInd para concentrarse en la unidad de IA y en el desarrollo científico.

En un segundo articulo seguiremos con Anthropic/Claude, Director Dario Amodei Microsoft/Copilot, Dir. Satya Nadella, xAI/Grok de Elon Musk y META/Facebook, Dir. Mark Zuckerberg.

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