La digitalización ha revolucionado la forma de vida de la sociedad contemporánea.

El surgimiento de nuevos sistemas de inteligencia artificial aplicada a la vida contemporánea es motivo de un profundo debate acerca de sus alcances y sus riesgos.

Un parte de la forma de vida actual está orientada a la aspiración de la felicidad como forma de vida, no obstante, ello no deberá condicionar o enmascarar la total libertad de razonamiento del individuo.

Mas allá de muchos de los relatos de ciencia ficción que dominaron la literatura del siglo pasado, el avance tecnológico y los nuevos descubrimientos científicos nos indican que la forma como hemos convivido y concebido el mundo están cambiando, no solo a una velocidad inusitada, sino que también los valores y principios que dábamos como permanentes están en entredicho

Las innovaciones de la inteligencia artificial se descubrirán a sí mismas, se mejorarán entre sí para analizar el comportamiento humano mediante sistemas, metodologías y algoritmo capaces de predecir y quizá condicionar el pensamiento y el comportamiento de todo ser humano, integrado a las redes sociales.

Yuval Noah Harari define que estamos en un cambio de capítulo que es el “fin de la historia dominada por la raza humana”, donde la historia continuará su curso pero con una serie de sistemas y mecanismos que tendrán el control de los procesos humanos.

Eso significaría que estamos ante el reto o la amenaza de la razón.

De esta manera el apocalipsis de la conciencia son jinetes abstractos que cabalgan en los lomos de las redes y sus interfases, como el aislamiento del algoritmo, la polarización social, la pereza de buscar un dato en la mente y pedirlo al sistema, es a fin de cuentas la rendición de la libertad de análisis para aceptar lo que arrojan las pantallas y la reducción de un horizonte de conocimiento para dedicar el tiempo, por una parte, a una función que genere ingresos y, por la otra, a la creciente adicción al entretenimiento y la vida lúdica.

Así como se ha definido que para los problemas de la democracia se necesita más democracia, para los problemas del avance de la ciencia la solución está en continuar en el avance de la ciencia.

Ante este nuevo escenario es oportuno recordar la definición de Hierocles que reconoció que el ser humano tiene una conciencia de sí, que de forma permanente e ininterrumpida le da dominio y percepción de sus actos. La inteligencia humana es la base prodigiosa de la innovación, hasta ahora es la fuente primigenia de creatividad.

Reconocer las bases fundamentales de la razón, la importancia de preservar la noción de libertad de pensamiento es la base fundamental de la luz de la inteligencia humana.

La ambición del poder político podrá distorsionar los alcances de la democracia. La competencia empresarial podrá imponer otros de hábitos de consumo.

El antídoto a este riesgo es que la mente humana preserve la libertad de discernimiento y la rebeldía intelectual. Y es nuestra responsabilidad fortalecer los valores que fortalezcan la toma de conciencia, el espíritu, los valores, la intuición, el amor y la pasión de las emociones.

Rúbrica. La 78ª. Asamblea General Organización de las Naciones Unidas. Hoy las potencias confrontadas cada día están menos unidas.

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