Las elecciones presidenciales en Colombia y Brasil de este año dan la pauta de lo que Estados Unidos quiere para el continente: gobiernos de derecha y ultraderecha, que respondan a la voz del amo, cuando diga sit, lay down, bark and dance, sin importar la injerencia extranjera y la violación a la soberanía de los pueblos de América. La nueva doctrina “Marilyn Monroe”.
Para ello, está utilizando amenazas y chantajes comerciales, tales como la imposición de aranceles a gobiernos de izquierda, el otorgamiento de préstamos financieros a candidatos de derecha, y promesas de mejoramiento a sus sociedades en caso de triunfos electorales de sus candidatos.
Está claro que a EU no le interesa en lo más mínimo los carteles de drogas, ni la democracia de los países de la región, más que como pretexto para lograr sus propósitos. Lo que está en juego es la recuperación y el control político de su zona de influencia, sus recursos y la salida de China y sus empresas de América, para así favorecer a las estadounidenses.
La reciente elección presidencial en Colombia, en primera vuelta, apenas el pasado domingo, dio como resultado que los candidatos de derecha e izquierda, Abelardo de la Espriella (43.74%) e Iván Cepeda (40.90%), respectivamente, se enfrentarán en segunda vuelta, el próximo 21 de junio, donde se definirá -de nuevo- el futuro de Colombia. Llama la atención que el presidente Petro no aceptó los resultados electorales, ya con el 100% de los votos computados por parte de la Registraduría Nacional del Estado Civil.
Desde luego que la agenda y perfil del derechista de la Espriella coincide mucho con la de Trump, Milei y Bukele, a quienes dice admirar, con su “mano de hierro” que usará contra el crimen, la ilegalidad, el narcotráfico y la corrupción. Así mismo, ha mencionado que no dudará en pedir ayuda a EU, Israel y Europa si gana la presidencia. Llama la atención que en este largo proceso electoral no existieran llamados directos de Trump y EU a no votar por la izquierda -quizá por la cantidad de candidatos, cerca de 30-, más allá de las críticas directas y amenazas de quitar las visas al presidente Petro y
su familia, que obligaron al mandatario colombiano a viajar a Washington y entrevistarse con Trump, donde logró parar esa maniobra.
Sin embargo, creo que, de aquí al 21 de junio, Trump y sus halcones harán explicito su apoyo a de la Espriella e impulsarán amenazas y chantajes sobre Cepeda, a fin de intervenir y manipular al electorado colombiano, el cual tendrá que decidir -condicionado- si vuelve a la derecha o sigue por la senda de la izquierda.
El caso más burdo e ilustrativo es el de Brasil, donde Trump ha mostrado siempre su apoyo al expresidente derechista Jair Bolsonaro, quien aparte de no reconocer el triunfo de Lula y no entregar el poder por la vía institucional, huyó a EU, desde donde orquestó un intento de golpe de estado fallido en enero de 2023, a fin de impedir la toma de posesión del presidente Lula. Por cierto, Bolsonaro fue juzgado y condenado por ello a 23 años de prisión, que cumple ahora en su domicilio.
Uno de los hijos de Bolsonaro, Flavio, senador y precandidato a la presidencia en las elecciones de octubre próximo, se ha aliado con Trump y Rubio, a fin de vencer al presidente Lula, quien buscará la reelección.
El montaje comenzó hace un par de semanas, cuando Flavio Bolsonaro visitó la Casa Blanca y se entrevistó con Trump y Rubio, cuyas fotografías presumió en Brasil, a fin de -según él- ganar puntos electorales. La burda estrategia salió a la luz a la siguiente semana, cuando Trump anunció que dos organizaciones criminales brasileñas habían sido declaradas organizaciones internacionales terroristas, con todo lo que ello implica, además de anunciar nuevos aranceles a las exportaciones de Brasil, cerca del 50%, a partir del mes de julio.
Lo realmente burdo vino con la publicación de una carta de Bolsonaro, dirigida a Trump, pidiéndole no materialice los aranceles, ya que ello afectaría a las empresas y sociedad brasileñas, subrayando que él está haciendo más por Brasil que el propio Lula. ¿Suena familiar la trama?
Esta misma semana, Rubio admitió ante un comité del congreso de los EU que ese país está fortaleciendo su alianza de seguridad militar y
política con países amigos de la región (de derecha), iniciada en marzo pasado bajo el nombre de “Escudo de las Américas, a fin de combatir el narcotráfico, el crimen organizado y frenar la influencia de potencias extracontinentales en la región. De igual manera, colocó a Brasil, a la par de Cuba, Nicaragua y Venezuela como amenazas a los intereses de EU.
En tal sentido, y a la luz de lo que sucede en Colombia y Brasil, resulta fundamental la reciente aprobación en México de la reforma que permitirá anular elecciones si se comprueba que existe injerencia extranjera en los procesos electorales, además de proteger nuestra soberanía y blindar los procesos electorales.
Si ese es el juego perverso de EU y su nueva doctrina “Marilyn Monroe”, entonces hace bien la presidenta Sheinbaum en endurecer su discurso y postura con relación a Trump y sus agencias de seguridad, las cuales no han hecho otra cosa que blofear con sus demandas imperiales, disfrazadas de solicitudes de extradición, sin ninguna prueba de por medio, como si solo por provenir de ese país fueran ciertas y debieran cumplirse. Si tuvieran pruebas “abundantes” y “fehacientes” -como dicen tener-, ya las hubieran mostrado o filtrado a los medios.
La nueva doctrina “Marilyn Monroe”: sueñas y duermes con ella, pero amaneces con Trump y Rubio en tu casa.
Mario Alberto Puga
Politólogo (UAM) y exdiplomático
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