Al más puro estilo stalinista, el gobierno de Morena, decidió publicar a los indeseables para el gobierno, lo que nos recuerda las categorías de los nazis, o las “listas negras” de la dictadura argentina. Lo hizo a través de su Consejera Jurídica Luisa María Alcalde. Más allá de la respuesta , algunos tuvimos el honor de ser estigmatizados en esas listas (solo por pensar diferente al régimen) , este acto de poder es contrario a cualquier valor democrático.
Que el gobierno de la federación haya utilizado a la Consejera Jurídica para dar a conocer a sus indeseables también es un acto violatorio a la ley mexicana, porque la Consejera no tiene facultad legal para hacer ese tipo de juicios, condenas y amenazas. Si uno lee las fracciones del I al XII del artículo 43 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, caerá en cuenta que la licenciada puede sentir animadversión contra periodistas o contra la oposición, pero no puede hacerlo a nombre del gobierno porque no es su función, puede gritar los nombres en su casa, o en la regadera, o en los inmuebles con jardines de sus cuates. Pero no puede publicar las animadversiones ni las de ella ni de las Presidenta con los micrófonos y los espacios del Estado Mexicano. Ahí, en Palacio Nacional debería hablar solo como Consejera Jurídica y nada más. Ojalá apliquen un código de ética parecido al que piden a los medios de comunicación.
La publicación de los listados obedece a la misma lógica de poder de Stalin, de Hitler, de Daniel Ortega, de cualquier dictador: no pueden controlarse, quieren acumular el poder sin límite, quieren mandar sobre las conciencias y por eso restringen libertades para después publicar listas de los “enemigos del Estado”.
Me pusieron en el cuadro de honor, ahí está mi nombre, los de miembros de mi familia y de organizaciones a las que pertenezco. Son listas en las que están por diversas razones integrantes de la oposición, así como periodistas. No es mala señal para quien aparece en la lista porque en estas condiciones, si no le eres incómodo al poder es porque no has denunciado lo suficiente o porque no eres oposición o -quizás- no eres un periodista que busque la verdad.
Lo cierto es que Luisa María Alcalde, así como Morena, no son capaces de moderarse cuando tienen el poder (tampoco pudieron moderarse cuando no lo tenían, pero no es el tema). La Consejera Jurídica publicó una investigación que no estaba autorizada a realizarla; su opinión con respecto a los enemigos de la Patria fue publicada sin ningún rigor técnico. Además, es una lista chafa porque faltaron muchos más, pero el hecho es muy serio.
Todo el acto fue absolutamente dictatorial. Podemos contestar con contrargumentos, intentar hacer el debate, pero no podemos dejar de denunciar que la mañanera, con ese tipo de intervenciones, es un instrumento cobarde del poder psicológico y político contra las y los ciudadanos.
Estábamos discutiendo la amenaza que significaban esas listas de nombres exhibidas por el poder político cuando la vida se interrumpió con una insolente carta de uno de los hijos de López Obrador que anunciaba con furia que le habían retirado la visa de entrada a Estados Unidos. Se trata de un escrito mal hecho, pero que nos compromete como país. Mala carta y peor la reacción del gobierno ante la insensatez.
El otorgamiento de visas es un acto soberano de un Estado. Increíble que se reaccione con la virulencia como si le hubieran quitado un derecho o un merecido privilegio. La visa es un acto de gobierno y no tenemos por qué reclamar como si fuera nuestro derecho. Estados Unidos ya contestó con humor y con seriedad. Y ahí se queda México, como rehén de los compromisos de la Presidenta o del gobierno de Morena. Qué pena.
Diputada federal. @Mzavalagc

