Bienvenido el Mundial de Futbol, bienvenida la fiesta deportiva que hace latir el corazón de millones de aficionados, que permite el encuentro entre las naciones que lograron llegar a la justa deportiva.

Sin embargo el Mundial no viene solo, suele venir acompañado por múltiples desafíos que debemos reconocer y enfrentar con urgencia. Más allá de los altísimos costos de los boletos que están dejando fuera a miles de aficionados, o bien, de una piratería que afecta a las economías formales.

Me refiero a lo que considero merece todo nuestro trabajo urgente, decisiones de política pública, acuerdos entre diversos sectores, y el involucramiento de las autoridades en materia de seguridad, la violencia sexual infantil.

México ocupa el segundo lugar de turismo sexual infantil del mundo, cada año ingresan al país alrededor de 600 mil pederastas y depredadores sexuales, que con una absoluta impunidad cometen atrocidades y crímenes en contra de nuestras niñas, niños y adolescentes, un sector de estos depredadores lo hacen también contra bebés.

Cada día desaparecen en Mexico 29 niñas, niños y adolescentes; cada día y cada hora, al menos dos menores son reclutados para redes de trata y explotación sexual; y cada hora cinco menores de 17 años serán reclutados por grupos criminales para convertirlos en sus halcones, sicarios, en sus cavadores de tumbas, en esos “desechables” que con absoluta impunidad destruirán sus vidas.

Y por eso es urgente actuar, ya el gobierno de Jalisco ha dado un paso al frente, indispensable y urgente, pues hace unos días el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en coordinación con el sector hotelero y con el gobierno de esa entidad, arrancaron una campaña llamada “Tarjeta Azul”.

La cual tiene como objetivo prevenir la violencia y explotación infantil durante eventos masivos y frente al próximo Mundial, además de establecer diversos protocolos, medidas de intervención y respuestas frente a los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes

La campaña “Tarjeta Azul” se propone capacitar a los diversos sectores involucrados en la cadena de servicios, que pueden advertir y detectar situaciones de riesgo, y establecer protocolos de actuación inmediata.

Está dirigida tanto a turistas nacionales como extranjeros, especialmente en las ciudades sede y alternas, que recibirán una alta afluencia de visitantes.

El lema es muy claro y contundente: “Sí es penal, a la niñez se le cuida, no se le lastima”, con ello se busca generar conciencia colectiva y fomentar la denuncia a través de líneas como el 911, el 089 y servicios de atención especializada en toda la entidad.

Quiero destacar también el compromiso asumido por el Grupo Aeroportuario del Pacífico, que sumados a esta campaña, junto con Volaris, se han comprometido a formar una red de trabajadores en diversos Aeropuertos del país para poder identificar riesgo para prevenir la explotación sexual comercial infantil.

Se trata de no limitarse a la revisión tradicional de documentación, sino realizar preguntas a menores que viajan acompañados de un adulto. Los protocolos están alineados a los aprobados a nivel internacional, con respeto a los derechos humanos y poniendo en primer lugar el interés superior de la niñez.

Enhorabuena por esta “Tarjeta Azul”, y por la unidad de los sectores involucrados, sobretodo, tratándose de una de las sedes del Mundial, ojalá lo repliquen otras entidades.

Los goles que más salvaran y protegerán a nuestras infancias, son justamente contra los pederastas, el crimen organizado y las redes de trata. México no puede seguir siendo el paraíso de estos delincuentes.

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