Cuenta la leyenda del rock mexicano que, a mediados de los años 60, en el Quid de la calle de Puebla, un cabaret propiedad de Mr. Telenovela, Ernesto Alonso, le dio cabida a un proyecto musical de Alfonso Arau.

Además de presentarse con éxito para los noctámbulos de la época, la parodia de los entonces Beatles en busca de fama, se volvió un espectáculo de culto, bajo la conducción de Ángel Fernández.

Aprovechando la afluencia del respetable, a don Ernesto se le ocurrió producir un disco del show y venderlo al término de las presentaciones de una banda de rock por demás insólita. Como director musical estaba el venezolano Julián Bert, que barajo textos escogidos de Alfonso Arau (quien era la cabeza del grupo), Carlos Monsiváis y Salvador “Chava” Flores.

Como músicos estaban: Marco Polo Tena (bajo), José Luis Martínez (batería) y Marcos Lizama (guitarra), con piano del propio Bert. La escenografía y diseños de producción estuvieron a cargo de los pintores e intelectuales, José Luis Cuevas y Vicente Rojo. Todo el rollo se llamó:

Triunfo y aplastamiento del mundo moderno, con gran riesgo de Arau y mucho ruido.

Algunas versiones del disco, incluían un texto informativo y conceptual a ocho páginas de lo que ahora se conoce como booklet, en cualquier disco compacto. Existen también versiones encontradas de cuantas presentaciones hicieron. Sin embargo, lo que sí es un hecho es que únicamente grabaron un disco con 12 rolas (en el sello Pop Art) que, luego se volvería muy codiciado entre varios de los coleccionistas.

En el Museo del Estanquillo, de Monsiváis, hay una gran foto de Los Tepetatles: toda una gran irreverencia paródica y jocosa para la época, que luego se paseó en el Museo del Chopo, en una exposición de la UNAM del año 2015: “Sexo, drogas y rock’n’roll, arte y cultura de masas en México 1963-71”.

La exposición incluía fotos raras e históricas de los Tepetatles en acción.

Luego, ya se sabe, el disco se cotizó por lo raro, llegando a los 13 mil pesos. El enigmático Rubén Sano mandó a hacer unas copias en CD remasterizadas del original (porque paradójicamente ¡no tenía buenos niveles!) para regalárselas a Monsi, Cuevas y a Arau, sus amigos; y el artesano en maravillas digitales, Miguel Ortiz, las hizo a imagen y semejanza.

El disco, padre de Botellita y abuelo de Café Tacvba hoy, por crisis y pandemia, anda, según Discogs, por los 6 mil 600 pesos. Y sus canciones suenan re suaves.

pepenavar60@gmail.com

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